Fuera de esta situación, en 2004 la Argentina obtuvo superávit con el resto de las regiones, registrándose incluso importantes aumentos en las exportaciones hacia la Unión Europea, China y México.
También fue un buen año para la soja y sus derivados, pese a una caída en sus precios internacionales. En este caso influyeron los envíos hacia China. También crecieron las exportaciones de carne, al ampliarse la posibilidad de vender a Estados Unidos, y al colocarse más envíos en Venezuela y en Rusia.
En total, las manufacturas de origen agropecuario ( alimentos con algún valor agregado) representaron 35% de las exportaciones, mientras que las manufacturas industriales fueron 27%; los productos primarios, 20%; y los combustibles, 18%.
En cuanto a las importaciones, el crecimiento mayor a 60% se debe más al aumento en las cantidades ingresadas (que subieron 50%) que a los precios (10%). Los bienes de capital se incrementaron en más de 120%, a partir de un mayor nivel de compras de celulares, aeronaves, vehículos de transporte, máquinas, computadoras, tractores y cosechadoras. También se incrementaron los insumos para la producción agrícola, como los abonos, fungicidas y herbicidas para la actividad sojera. En todos los casos, el aumento de las importaciones se relaciona con un mayor nivel de actividad industrial, sector que creció el año pasado 10,7% según los datos oficiales.
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