El gobierno tucumano constituirá un fondo fiduciario anticrisis, que estará destinado a la realización de obras públicas en toda la provincia, a prevenir embargos al Estado y a responder a exigencias extraordinarias en casos como, por ejemplo, reclamos salariales.
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Esta semana la Legislatura dio el aval para que el gobernador José Alperovich constituya esta cuenta que, según informó el ministro de Economía, Jorge Jiménez, entrará en vigencia en 48 horas y acumularía fondos por alrededor de $ 90 millones. Tendrá vigencia por seis años y será administrado por la Caja Popular de Ahorro, un ente autárquico que está a cargo de la cartera de Economía. Este sistema permitirá que el Poder Ejecutivo pueda disponer el pago a los acreedores del Estado, sin que esa cuenta esté sujeta a embargos.
La idea de crear este fondo anticrisis, según explican desde el gobierno tucumano, es intentar aprovechar el balance positivo que está logrando la economía provincial. Hasta fines de junio, a través de los excedentes generados por el alza de la recaudación y la coparticipación, Tucumán acumuló en una cuenta oficial unos $ 182,2 millones.
Desde el Ministerio de Economía señalaron que, de aquí a diciembre, se gastará gran parte de esa reserva en obras y en aumentos salariales, mientras que quedarían unos $ 80 millones para afrontar los vencimientos de los pasivos en 2005. Por su parte, el dinero que ingresará en el fondo fiduciario se invertiría en Letras del Banco Central (Lebac) y en plazos fijos para generar renta. Los fondos fiduciarios fueron incluidos en la legislación argentina a mediados de la década del '90, como una herramienta financiera y jurídica apta para acumular fondos y responder a las presiones de los acreedores.
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