26 de octubre 2004 - 00:00

Apura Nielsen acuerdo con bancos y grandes inversores

Guillermo Nielsen
Guillermo Nielsen
El Ministerio de Economía avanzó ayer en las negociaciones para que los bancos, aseguradoras y fondos comunes de inversión ingresen a la reestructuración de la deuda. La discusión principal pasa por el mecanismo que se va a utilizar para evitar que se refleje en los balances de las entidades el impacto negativo del canje.

Ocurre que los bancos deberán entregar bonos que están anotados en estados contables a 100% de su valor nominal ( valor técnico) por los nuevos Discount. Como se trata de papeles que se emitirán con fuertes quitas nominales, aún cuando se registren a valor técnico reflejarán pérdidas superiores a 40% en los balances bancarios.

• Gradualismo

Por eso, se está analizando conjuntamente en el Ministerio de Economía y el Banco Central que esta pérdida en los estados contables sea «anotada» de manera gradual. A partir de un determinado momento, se pasaría al valor de mercado de estos nuevos bonos.

«Estamos analizando cómo se hicieron otras operaciones de reestructuración tanto en la Argentina como en el resto del mundo. Pero en todos lados se hicieron concesiones para que los bancos pudieran ingresar en los canjes»,
aclararon altas fuentes del Palacio de Hacienda. Ayer estuvieron trabajando en el tema el número dos de la Secretaría de Financiamiento, Sebastián Palla, junto a los bancos locales que asesoran al gobierno (Nación, Galicia y Francés).

Las AFJP ya aceptaron la reestructuración de sus títulos en default, con lo cual aseguraron la participación en el canje de unos u$s 16.000 millones.
En el caso de los restantes inversores institucionales, el monto sería e implicaría la emisión de unos u$s 4.500 millones en nuevos bonos Discount (una vez efectuada la quita). En cambio no podrán optar por los bonos Cuasipar (que recibieron los fondos de pensión) ni los Par (reservados para los inversores minoristas).

• Pocos obstáculos

A través de esta flexibilidad en la forma de anotar los nuevos títulos, no habría mayores obstáculos para conseguir la participación de las entidades financieras en el canje.

Según trascendió en las últimas horas, los bancos tampoco consiguieron un tratamiento especial para el Bono Patriótico (unos u$s 2.100 millones), otro tema que arrastró varias semanas de discusiones. Según las entidades, correspondía separarlo de la reestructuración general ya que se trataba de títulos habilitados para el pago de impuestos. Y, además, señalaron que fueron obligados a su compra en el año 2001 por orden del entonces ministro de Economía, Domingo Cavallo.


Sin embargo, el secretario de Finanzas, Guillermo Nielsen, argumentó que no hubo decreto alguno que obligara a los bancos a aplicar sus fondos a este título, distinto a lo que sucedió con un stock de u$s 2.600 millones de LETES en poder de las AFJP.

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