El gobierno nacional tiene decidido apurar el recorte de este impuesto: desde enero su alícuota se reduciría a la mitad, 0,6%. Lo hace por los efectos negativos que genera, con el mayor uso de efectivo de público y empresas y, por ende, más evasión. De los impuestos existentes hoy es, lejos, el más perjudicial. El Congreso definirá cuándo y cómo será la rebaja ya que esta medida será incluida en el Presupuesto 2004. FMI no lo objeta.
El monto y la forma final de esta reducción quedará a decisión final del Congreso. Sin embargo la Secretaría de Hacienda de Carlos Mosse tiene su opinión: el tributo debería bajar a la mitad (de 1,2% actual a 0,6%) y a cuenta de Ganancias. Según Economía, con este esquema no se perdería recaudación, y serviría además para blanquear operaciones en negro que no se reflejan en las declaraciones juradas de Ganancias. Los críticos a la propuesta, fundamentalmente algunos diputados, dicen que esta alternativa ya fue probada en los días en que
Donde se propondrán modificaciones será en la posibilidad de incluir algún tipo de tributo a la renta financiera (se prevé algún tipo de oposición entre los Diputados) y analizar más de cerca la situación del impuesto a los combustibles. Caerán también por su propio peso, y porque terminan su vigencia, todos los planes de competitividad a más tardar a fines de 2004.
Otra reforma que se intentará nuevamente incluir en el presupuesto, y por primera vez dentro de la gestión de
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