El Gobierno argentino inició ayer de manera formal la renegociación de la deuda que mantiene con el Club de París y que suma alrededor de 5.000 millones de dólares.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
La renegociación comenzó luego de que el presidente del Club de París, Xavier Musca, anunciara que recibió ayer una nota del gobierno argentino en la que le expresa "formalmente" su "voluntad de iniciar las negociaciones que permitan lograr una rápida normalización de las relaciones financieras", informó esta tarde el Palacio de Hacienda.
"Esto es el inicio formal de las negociaciones", destacó un vocero del ministerio de Economía.
Argentina mantiene una deuda con el Club de París en torno a los 5.000 millones de dólares.
"Esta medida forma parte de la política de desendeudamiento que lleva adelante el Gobierno", destacó la fuente.
Además de esta negociación, el gobierno tiene pendiente otra, por unos 820 millones de dólares, con España, que resta definir si se incluirá dentro del esquema del Club de París o retornará al marco bilateral.
La ministra de Economía, Felisa Miceli, venía trabajando los últimos meses en contactos con sus pares europeos y embajadores, buscando consenso para presentar una propuesta.
El secretario de Política Económica, Oscar Tangelson, reconoció la semana pasada que este "default" impedía que empresas japonesas, alemanas, españolas o de otros países integrantes del Club de París, tomen financiamiento a bajas tasas en sus países y se presenten en las licitaciones de obras que lleva adelante el gobierno argentino.
Si bien el plan de pago no fue adelantado por la cartera de Hacienda, fuentes europeas dejaron trascender que la propuesta argentina para España está diseñada sobre la base de un plazo de pago de cuatro años, entre 2008 y 2012, y una tasa de interés reducida.
En lo que respecta al Club de París, la propuesta argentina podría hacer eje -según proyecciones privadas- en un programa de cancelación gradual hasta el 2016.
La diferencia en los plazos se explica básicamente por la disparidad de los montos en juego: 820 millones con España y alrededor de 5.000 millones con el Club de París.
Cuando Argentina declaró la cesación de pagos tras la caída de la Convertibilidad en el 2002, el entonces ministro de Hacienda español Rodrigo Rato denunció el impago ante el Club de París, por lo que fue incorporado al paquete de pasivos en default de esa institución.
Por esa decisión del actual director gerente del FMI, Argentina y España buscarán ahora desandar el camino de manera que la deuda vuelva al marco bilateral.
Japón, uno de los integrantes del Club de París, ya adelantó que se niega a autorizar el pago de la deuda española si antes no hay una renegociación con el conjunto de los países.
El Club de París es un organismo multilateral compuesto por 19 países que forman parte de la OCDE, las naciones más desarrolladas del mundo.