"Argentina va claramente hacia una crisis de balanza de pagos"
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Claudio Loser, al dirigir la palabra en el Simposio de Economía, organizado por la Universidad de Tel Aviv, en agosto de 2009.
A juicio de Loser esto fue interpretado en la Argentina "como que los Estados Unidos iba a apoyar y que tenía la intención de apoyar". El economista admitió que el gobierno de Barack Obama estuvo analizando la posibilidad y explicó que "no hubo ninguna explicación oficial al retiro de apoyo".
Para Loser, la decisión de no intervenir podría explicarse en que "iba en conflicto en términos de un contrato que está legislado por la ley de norteamericana". Es que en el acuerdo de YPF con Chevron, la Argentina delega la jurisdicción fuera del país y eso no ayuda en la causa con los holdouts, advirtió Loser. Los problemas de la falta de dólares y el futuro de la economía son algunos de los temas sobre los que conversó telefónicamente desde Washington con ámbito.com.
Periodista: ¿Cómo explica el retiro del respaldo del FMI?
Claudio Loser: Es sorprendente que el Fondo haya aceptado en su momento intervenir pensando que iba a haber un apoyo por parte del gobierno de los Estados Unidos. La política del FMI, en la práctica, ha sido el mantener neutralidad en estas circunstancias. Creo que hubo un error por parte del Fondo, en decir no que iban apoyar a la Argentina sino explicar por qué pensaba que había un caso de no seguir con el contrato en el caso de los holdouts.
P.: El FMI manifestó en más de una oportunidad su preocupación en el sentido que un fallo adverso podría afectar los procesos de restructuración de deuda...
C.L.: No hay suficiente información pero la impresión es que el Fondo lo hizo porque está preocupado por otros países como Grecia, Chipre, países europeos que tienen dificultades. Un tema importante en referencia a los Estados Unidos es que hay que recordar que la Argentina tiene un conflicto con todos los acreedores. No ha negociado con el Club de Paris en donde también se encuentra los Estados Unidos. De hecho, los Estados Unidos ha tomado una actitud adversa a la Argentina respecto a los préstamos en el BID o el Banco Mundial, así que creo que esto debe haber sido un elemento importante en la actitud de los Estados Unidos. Tampoco está cumpliendo con el CIADI, en el marco de decisiones arbitrales y eso llevó a una historia de incumplimientos y de no acatar decisiones judiciales o arbitrales. Si uno pone en una balanza el tema de los peligros para otros países, que yo creo que no existe, los Estados Unidos y a la larga el FMI deciden que no pueden apoyar a la Argentina.
P.: ¿Por qué cree que no puede haber efecto contagio en caso de un fallo adverso en el juicio contra los holdouts?
C.L.: En el caso de la Argentina había una cláusula específica de que tenía que haber unanimidad para hacer un cambio en el contrato. Esa es la forma que se hacían (las restructuraciones) y los acreedores se agarraron de este punto para argumentar que no se cumplió con la Ley. En cambio, todos los contratos posteriores requieren una súper mayoría del 75% o el 80% para modificarlo. Ya no hay contratos que establezcan la unanimidad de los acreedores para hacer un cambio. Este es un aspecto, es mucho más limitado de lo que aparece. Si la Argentina hubiera tenido el contrato que existe ahora no tendría este problema. El segundo tema es que la Argentina ha sido renuente a tener conversaciones con los acreedores. Argentina les dijo: "esto es lo que hay" (en referencia a la restructuración de la deuda). En cambio los griegos o lo que hacen los chipriotas es mucho más cooperativo. Aunque legalmente uno podría decir que podría haber influencia, los mercados han hecho una distinción importante entre el caso argentino y el caso general (por las otras restructuraciones).
P.: ¿Qué opina del contrato que celebró YPF con Chevron?
C.L: Argentina aceptó que la legislación sea de Francia. Esto cierra con el hecho de que Francia quiere apoyar a la Argentina en el tema de los holdouts. Las decisiones de Francia, aunque son independientes, están afectadas por el hecho de pertenecer a la Unión Europea. De todas maneras, el principio es muy parecido (al tema del juicio por la restructuración de la deuda) porque (Argentina) esta delegando la jurisdicción a una entidad fuera del país.
P.: Chevron también está cediendo su jurisdicción...
C.L.: Las compañías petroleras son muy pragmáticas y actúan con todo tipo de regímenes como Rusia, Angola, entre otros países. En este sentido, están dispuestas a negociar aunque es importante el hecho de que es una jurisdicción extranjera. Pero, la Argentina está peleando en los juzgados de los Estados Unidos que no puede haber decisión por parte del sistema judicial de otro Estado soberano, esto es lo que está diciendo la Argentina en la Corte Suprema y están aceptando un principio parecido en un contrato que han firmado.
P.: Lo llevo a otro tema ¿cómo está viendo la situación económica argentina?
C.L. Puede haber una recuperación que tiene que ver con el continuo estímulo fiscal pero yo creo que es el tipo de recuperación preocupante, en el sentido que la inflación, la situación de balanza de pago, la situación fiscal, no han mejorado.
P: ¿Usted cree que a corto plazo Argentina enfrentará una crisis externa?
C.L.: Estoy convencido de que la Argentina va claramente hacia una crisis de balanza de pagos y que la ha frenado porque ha puesto todo tipo de restricciones comerciales y que han convertido a la Argentina en el país más restrictivo. Que tiene todos los problemas del cepo cambiario. Estos bonos para repatriación de capitales sin preguntas no han funcionado muy bien. Todo esto es una indicación de que hay una profunda falta de confianza. Además, hay que tener en cuenta que los precios de los commodities que, salvo en el 2009 crecieron desde la crisis del 2001 hasta 2011, subieron, subieron y subieron. Esto le dio un motor tremendo a la Argentina que el Gobierno lo adjudicó al modelo. Desde el 2011 aunque los precios de los commodities suben y luego bajan, están estabilizados a un nivel alto. Pero el motor de crecimiento que daban los commodities está estancado. Creo que los precios van a caer y esto le va a pegar en contra.
P.: ¿De qué manera?
C.L.: Una Argentina con una balanza de pagos que ya estaba mal en una situación buena se va a encontrar que no se va poder aguantar una pérdida de precios de los commodities. Entonces se va a terminar en la devaluación. No en una crisis equivalente al 2001, va a ser una devaluación con características diferentes. Argentina no tiene márgenes de absorber el shock de una devaluación no solamente en la parte de alimentos, sino también en petróleo y de energía. Yo nunca consideré que una devaluación fuerte es algo positivo, es realmente tener que ir a una operación porque uno no se cuidó. Creo que va a tener un impacto recesivo en términos de consumo y un impacto positivo en términos de exportación. El impacto no va ser devaluación tipo japonesa que devaluó un 20%, una economía que no crecía, tienen un buen manejo de inflación, Japón pudo devaluar y se ha vuelto más competitivo. Pero Argentina no tiene la credibilidad de Japón. No creo que una devaluación manejada por (Axel) Kicillof y (Guillermo) Moreno tendría la credibilidad necesaria que uno podría tener con otras personas.
P.: ¿Cuál es su diagnóstico en materia económica teniendo en cuenta que quedan dos años de Gobierno?
C.L.: Pueden jugar en los próximos meses para pasar las elecciones. El gran milagro argentino es la fortaleza de esta economía a pesar del mal manejo, pero no van a poder seguir así. O van a tener una crisis muy seria de tipo institucional o la Presidenta (Cristina de Kirchner) tendrá que cambiar el modelo, porque no dan los números para que pueda seguir (la economía) como está.




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