14 de noviembre 2008 - 00:00

Aseguran que la venta de aire acondicionado bajó entre 25% y 30%

El sector del aire acondicionado registró en la primera quincena de noviembre una caída de entre 25 y 30 por ciento en las ventas generales respecto del mismo período de 2007, por lo que reclamó al Gobierno "políticas diferenciales para las Pymes para evitar poner en riesgo la mano de obra".

Así lo advirtió hoy a la Agencia NA el vicepresidente de la Cámara de Instaladores y Servicios para el Aire Acondicionado y Afines (CISAA), Daniel Moreira, quien señaló que "no se pueden hacer proyecciones a futuro, porque el panorama es muy incierto y todo depende de lo que decida hacer el Gobierno".

En este sentido, el dirigente -también tesorero del Regional Buenos Aires de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (APYME)- reclamó "políticas activas que diferencien a las Pymes de las grandes industrias, rebajas impositivas y de cargas laborales y créditos blandos para desarrollarse en otros rubros del sector".

En cuanto a la situación que atraviesa el sector del aire acondicionado, el empresario puntualizó que "en la primera quincena de noviembre se registró una caída de entre 25 y 30 por ciento en las ventas generales respecto del mismo período de 2007, por lo necesitamos que el Estado aplique políticas diferenciales para las Pymes, porque sino va a haber mano de obra en exceso que entrará en riesgo".

Moreira graficó que "se percibe una desaceleración pronunciada en grandes obras de construcción, que afecta directamente a la instalación de equipos".

También aseveró que el sector se ve afectado por "la venta hogareña de los grandes supermercados que bajan a precio de costo los equipos, porque necesitan agotar el stock para el balance de fin de año".

"A precio de costo no podemos competir, agravándose la ya desigual situación en la que estábamos", se quejó el empresario.

A este grave panorama, Moreira señaló que se le agrega que "se vive la paradoja de que el equipo que se compra en un supermercado vale 40 por ciento más que la instalación. Es decir que termina resultando altísimo el costo de instalación con precios tan bajos".

En contraposición, los pequeños y medianos empresarios del sector que venden e instalan los equipos en el mercado interno no pueden reducir los precios porque
"si son importados, hay algunas marcas que cobran un 3 por ciento de interés en dólares y es imposible de pagar", explicó el dirigente.

Esta situación, dijo que se da en un contexto en donde "ha bajado el costo de la materia prima, como por ejemplo del cobre que se estaba comprando a 21 pesos y hoy está a 9 pesos por la caída de precios internacionales, pero que todavía no se trasladó al costo de los equipos".

"Se están comprando materiales a bajo precio y los equipos nos lo venden a un costo alto", cuestionó el empresario.

No obstante, destacó que "los fabricantes nacionales siguen vendiendo en los mismos precios y en las mismas condiciones de pago", por lo que "en la práctica se ve claramente lo que significa la fabricación nacional y el mercado interno".

De allí que el dirigente del Regional Buenos Aires de APYME reclamó que "el Estado establezca políticas que se anticipen al temblor económico y así garantice la seguridad laboral".

"Necesitamos un plan con metas claras y comprobables, donde el compromiso de las grandes empresas sea de inversiones reales que derramen trabajo sobre la cadena de valor, en línea con una estrategia nacional de desarrollo", enfatizó.

Tras lo cual indicó que "la única opción es defender la industria nacional e incentivar fuertemente el mercado interno para mantener la economía en crecimiento y disminuir la desocupación, aplicando políticas distintivas para las Pymes".

Caso contrario, advirtió que la situación se verá agravada no solo en el sector que representa sino también en "todas las Pymes ligadas a las grandes empresas, los supermecadistas, la metalurgia, los textiles, toda la producción nacional".

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