La expectativa entre los consumidores y los carniceros generó la decisión del gobierno de incrementar los controles en las bocas de expendio. No obstante, el gobierno aún no comenzó a implementar su estrategia de avanzar sobre las carnicerías con inspectores controlados por el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, junto al secretario de Agricultura, Javier De Urquiza. Ambos funcionarios comenzaron a delinear su plan esta semana, aunque la medida había sido adelantada por representantes del gobierno a productores y frigoríficos.
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El control por el precio de la carne lleva un año y medio y ya afectó a la mayor parte de la cadena comercial a instancias de Moreno, quien manejó los controles sobre el mercado hasta principios del mes pasado. Los productores recibieron precios máximos en Liniers y en las ventas directas; los consignatarios fueron inspeccionados (algunos concesionarios del Mercado de Liniers más que otros) y los frigoríficos, en menor medida, aceptaron precios de referencia para la carne a la salida de la planta de faena. Todos esos controles no pudieron evitar aumentos en los valores de la carne en la góndola y en los mostradores. Las subas acumuladas este año superan 20%, según zonas y cortes. El año pasado también las alzas aumentaron holgadamente por encima de 25%. En consecuencia, el gobierno apunta ahora a los carniceros, que reciben el producto de matarifes y frigoríficos. El comercio minorista es un sector muy atomizado que concentra 80% de las ventas en carnicerías y el resto en supermercados. Si bien éstos son más fáciles de controlar ya que se reduce el número de bocas de expendio, las carnicerías están muy dispersas y se complicaría la posibilidad de control. Pero un funcionario de Agricultura ya había advertido a empresarios que, al menos su área, «ya tiene todo controlado». Agricultura cuenta con la Oficina Nacional de Control Comercial Agroalimentario (ONCCA), que maneja cuestiones técnicas administrativas de productores, consignatarios y frigoríficos, pero es la Secretaría de Comercio la que tiene facultades para controlar las carnicerías.
«Las carnicerías aún no recibieron ningún control. Supongo que los controles serán sólo de rutina porque Guillermo Moreno siempre estuvo conforme con el proceder que hemos tenido los carniceros con respecto a los precios», sostuvo ante este diario Alberto Williams, vicepresidente de la Cámara de Carniceros de Capital Federal.
Además, el carnicero aseguró que los precios de la carne se mantienen estables y que no van a subir. Por el contrario, «si el Mercado de Liniers se encuentra abastecido con un promedio de 10.000 cabezas por día, el precio de la carne va a tender a bajar solo».
En efecto, los precios de la hacienda se encuentran estabilizados y con notables bajas desde que se firmó el acuerdo de precios: en Liniers los precios cayeron 14% y en las ventas relevadas por la ONCCA, los recortes llegaron a 6%.
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