20 de agosto 2003 - 00:00

Autos: se fabrica mitad de modelos que en 2000

Los últimos años de recesión dejaron su marca. Para la industria automotriz, eso significó una fuerte reducción de la actividad con caída de ventas, producción y despidos. Pero también con un marcado proceso de desindustrialización que provocó que de los 28 modelos que se fabricaban en el país hace tres años hoy sólo se producen 15.

Desde hace varios meses, se percibe un crecimiento de las ventas, que pasaron de unos 7.000 autos mensuales a comienzos de 2003 a cerca de 15.000 vehículos en julio pasado. Este dato positivo se empaña cuando se analiza que también crece la participación de los coches importados, que ya representan 63% del total de las operaciones cuando años atrás el mercado se repartía por partes iguales.

En la Argentina, hay 8 plantas instaladas para la producción de autos, utilitarios y pick up (además de tres terminales dedicadas a camiones y buses). Las compañías debieron adoptar distintas estrategias cuando comprobaron que la crisis mostraba señales de quedarse por largo tiempo.

Algunas, como Fiat y Volkswagen, decidieron trasladar líneas de producción de modelos a sus plantas de Brasil, donde un mercado también fluctuante pero de un volumen mucho mayor permite un mejor desarrollo industrial.

Otras, como Peugeot y Renault, dieron de baja modelos que se dejaban de producir después del período de vida establecido, como el 504, 405 y R19. En algunos de estos casos, como la Trafic de Renault, no se suplantó por el modelo sucesor denominado Master que se fabrica en Brasil.

En un tercer grupo se encuentran terminales como Ford y General Motors, que concentraron la producción en pocos modelos con potencial para la exportación y discontinuaron la fabricación de los demás vehículos pensados para el mercado interno. Toyota se especializó desde el inicio en la producción de la pick up Hilux para el mercado interno pero, principalmente, la exportación.


DaimlerChrysler, luego de que la alemana Mercedes-Benz se hiciera cargo de la automotriz norteamericana, replanteó la actividad en el país. Dejó de producir en la planta de Córdoba las líneas Cherokee y Grand Cherokee para concentrar la actividad en la fábrica bonaerense de González Catán, donde se produce el modelo Sprinter, que casi en su totalidad se exporta a varios países. Incluso, este mes comenzó a enviarlo al país de la casa matriz: Alemania.

Ante el repunte del mercado interno, las terminales debieron responder a la nueva demanda con productos importados ya que las plantas locales, en la mayoría de los casos, se encontraban semiparadas
. Dadas las características de esta industria, la planificación de la producción necesita varios meses, por lo que la respuesta para una mejora del consumo no puede ser inmediata. La producción está en los niveles del año pasado o con leve suba, pero esto se debe únicamente a que se exporta alrededor de 80% de lo que se fabrica.

De todas maneras, la Argentina ya no tiene la oferta de productos de hace unos años, por lo que la proporción alta de importados se mantendrá por un tiempo
. Más aún si se tiene en cuenta que el repunte de la actividad se centra en el segmento de los vehículos por debajo de los $ 20.000 que son, precisamente, los que llegan desde Brasil. La estrategia de producción de las empresas en el Mercosur es ubicar en Brasil los vehículos más chicos (por la posibilidad de mayor escala que ofrece ese país) y los medianos en la Argentina. Si el consumo argentino está basado en el sector de los autos más económicos, por la pérdida del poder adquisitivo que generó la devaluación, difícilmente pueda aumentar en el corto plazo la participación de los modelos nacionales.

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