Los autos usados están mostrando un alza en los precios, pero todavía lejos de los aumentos de los 0 km. Tras la devaluación, los vehículos nuevos acompañaron rápidamente la suba del dólar, llegando a tener un incremento de 120% en promedio. En cambio, los autos de segunda mano tuvieron una respuesta más lenta en los primeros meses del año. Ahora se están reacomodando y registran subas de alrededor de 60%. Esto explica por qué las ventas de estos últimos cayeron en el orden de 20% respecto del año pasado contra bajas de más de 50% en los 0 km. Inclusive, en las concesionarias temen que, de mantenerse esta situación, comiencen a escasear los usados, impulsando aun más los valores. En cuanto a los 0 km, siguen trabadas las ventas a través de los BODEN 2002.
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Según el titular de la CCA, «hay dos tipos de franjas de compradores de usados: aquellos que toman vehículos por un valor de entre $ 15.000 y $ 35.000, que son la mayor parte, y los que adquieren unidades a un precio de entre $ 4.000 y $ 5.000, que conformarían 15% de la masa de compradores. Estos últimos son los llamados 'primerizos', que están comprando su primer coche; o los cuentapropistas». Los modelos de niveles de precio más bajo son los fabricados entre 1989 y 1992. El otro 85% de los compradores es el que va al «usado joven», con los modelos de 1997 como piso.
Pero no sólo la falta de financiación hizo a los modelos nuevos de muy difícil acceso. Hay otro motivo que solamente con el tiempo podrá cuantificarse correctamente: la percepción de inseguridad.
Hoy, sacar un 0 km en la calle es dar una señal de prosperidad que en estos momentos violentos puede ser peligrosa. «No siempre el que compra un auto viejo es porque no puede comprar otro mejor», advirtió Dietrich. La pregunta que se hacen en las concesionarias es:
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