El radicalismo, por su parte, arrancó con tres exigencias a modificar en el presupuesto, aunque se sabe que es muy difícil que al final de una negociación la oposición reste quórum al tratamiento del presupuesto. Por lo menos nunca ha pasado en la historia reciente.
La UCR quiere limitar las facultades concedidas al jefe de Gabinete -un clásico de todos los presupuestos de los últimos 10 años-, descentralizar el gasto social y una discriminación clara de los fondos fiduciarios precisando cómo se utilizan en cada provincia y con qué fin específico, información que todavía no ha provisto en completo el Ministerio de Economía a pesar de las protestas. «Si no hay respuestas a nuestros pedidos de cambios, votaremos en contra, porque no aceptaremos las delegaciones que hoy se le quieren dar al jefe de Gabinete ni que se vulnere la ley de administración financiera», dijo
Para terminar con las consultas a funcionarios, la Comisión de
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