28 de enero 2008 - 00:00

Avatares de Davos

Manifestantes antiglobalización marcharon por la ciudad de Berna contra el Foro de Davos. Las condiciones de máxima seguridad impidieron que hubiera disturbios.
Manifestantes antiglobalización marcharon por la ciudad de Berna contra el Foro de Davos. Las condiciones de máxima seguridad impidieron que hubiera disturbios.
  
  • Los suizos son tan detallistas que hasta parecían haber ajustado el clima para que el Foro Económico Mundial tuviera un entorno privilegiado. La exclusiva estación alpina de Davos recibió a los más de dos mil altos ejecutivos, ministros y presidentes que participaron del encuentro con unas condiciones meteorológicas excepcionales. El día antes de que comenzara, estuvo nevando durante más de 12 horas. Al día siguiente, el pueblo amaneció bajo un manto blanco pero con un sol resplandeciente y una temperatura que pocas veces bajó de cero grados, una situación que se mantuvo durante los cinco días que duró el evento.

  • Tener que madrugar, para poder estar en el Centro de Congresos a las 7.30 cuando comenzaban las sesiones, no les impidió a los hombres de negocios que se encontraban en Davos asistir a las numerosas fiestas nocturnas que duraron hasta altas horas de la madrugada. Las fiestas eran privadas, sin teórico acceso para la prensa, que contaban con una identificación naranja que les limitaba el acceso a varias áreas del Centro de Congresos. Eso no impidió ver a Bill Gates o al presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick en uno de estos encuentros. En cambio, difícil fue divisar al ex primer ministro inglés Tony Blair, que se movía precedido de una corte de guardaespaldas que literalmente vaciaban el camino minutos antes de su llegada.   

  • La obsesión por la seguridad opacó en cierta medida el glamour del lugar. Obligó por ejemplo a la cantante de soul que hacía las delicias de los asistentes a la fiesta de Google, a llevar colgada su identificación sobre su sensual vestido plateado. Las notas fashion entonces quedaron limitadas a ver de lejos al líder de U2, Bono, o a divisar a la reina Rania de Jordania, tan elegante y elocuente como siempre, una de las pocas que logró sacar los colores a distinguidos conferenciantes, al recordarles que los habitantes de Gaza estaban luchando por sobrevivir mientras ellos debatían sobre la pobreza en el mundo.

  • Entre las 9.140 acreditaciones que distribuyeron en el Foro, la mayoría fue entre el personal de la organización. Hubo 2.460 participantes, y 838 cónyuges de los que casi la totalidad eran mujeres, quienes no asistieron con asiduidad a los debates y paneles. Tal vez será por eso que la actriz inglesa Emma Thompson, dijo al recibir un premio en el encuentro: «Nunca había estado en el Foro de Davos, y es genial, porque está lleno de hombres, hombres, hombres por todos lados».
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