Al final de la primera reunión con José María Aznar en el Palacio de La Moncloa, Néstor Kirchner y su anfitrión dieron una extensa conferencia de prensa. Interesa de las respuestas que dieron el resumen que hizo Kirchner de los indicadores positivos de la Argentina, el adelanto que realizó Aznar de que el FMI aprobaría la revisión del acuerdo con la Argentina que se conocería en Washington. El resto fueron flores y sombrerazos: Aznar prometió que las inversiones de la Argentina no se irán, Kirchner no negó el aumento de las tarifas que piden los concesionarios de los servicios públicos y hasta se permitió una humorada poco oportuna. Bromeó con que España le daría un préstamo de 5 mil millones de euros a la Argentina, una astracanada poco graciosa para un país que aún debe cumplir con el pago de deudas ya que les transmite a los acreedores y potenciales inversores un mensaje confuso; el de un presidente que hace bromas con su bolsillo. Incorregible, el Presidente llegó tarde a la reunión con Aznar en La Moncloa; debió tolerar, como castigo leve, que algunos periodistas españoles aprovechasen la oportunidad para abalanzarse sobre Aznar e ignorando su presencia le hicieran preguntas acerca de la política local española. Veamos los tramos más interesantes de esa rueda de prensa ayer en Madrid.
Néstor Kirchner llegó 15 minutos tarde a la reunión de ayer con José María Aznar, a quien se permitió además bromear sobre el poco oportuno tema de la deuda. Rió al decir que en la cena a solas de esta noche le darían un préstamo de 5 mil millones de euros.
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Espero también que el Fondo Monetario Internacional en su reunión de hoy haga una evaluación positiva de lo que es la situación del país, como desde luego España hace, y que ese proceso se pueda mantener en el futuro, no solamente garantizando el crecimiento y la recuperación definitiva de la Argentina, sino consolidando la credibilidad de la Argentina desde el punto de vista internacional y la recuperación de confianza en el país.
Estoy contento de estar en España compartiendo con los españoles inquietudes, trabajos conjuntos, pensando en el futuro. Realmente hemos conversado, hemos intercambiado ideas a fondo, del crecimiento español, del crecimiento que está teniendo la Argentina.
Reuniones de este tipo dan aliciente y dan mucha fuerza porque cuando uno puede decir, después de varios meses, he estado aquí en julio, que la Argentina va a crecer a más de 8 por ciento, que la Argentina ha crecido fuertemente en sus exportaciones, que la Argentina ha crecido en sus importaciones, que la Argentina ha bajado en un año 7 puntos el desempleo, que está generando miles de puestos de trabajo por mes, que pasó de una recaudación promedio en 2002 de 4 mil millones a 6 mil millones, promedio de 2003, que sigue creciendo la solvencia fiscal durante 2004, que crece fuertemente la industria, el campo, ha crecido en general toda la actividad económica, también con fuertes picos de crecimiento en la construcción, lo cual está marcando una reactivación muy importante, es un aliciente después de la terrible crisis que nos tocó vivir. Con suerte y con alegría vemos que España también crece, crece por octavo año consecutivo, a un nivel importante, uno de los niveles más importantes de Europa.