16 de enero 2001 - 00:00

Baglini: hay mejoras en los impuestos que pueden regir ya

El gobierno definió que la reforma tributaria, si es que llega a existir, se debatirá finalmente en la Comisión de Presupuesto y Hacienda de Diputados. Así, radicales como el mendocino Raúl Baglini, su presidente, el justicialista Oscar Lamberto o el demócrata mendocino Carlos Balter ganaron la pulseada y serán el eje del debate por los cambios en impuestos. Baglini dialogó con Ambito Financiero y le explicó cada uno de los puntos en conflicto del sistema tributario argentino, qué impuestos se pueden modificar y por dónde pueden pasar las reducciones. Pero le puso un límite político a la posibilidad de eliminar algunas exenciones que sobrevivieron a las reformas tributarias desde 1983 hasta la fecha.

Periodista: ¿Cómo ve la marcha de la economía?


Raúl Baglini:
Mejor. Me parece bien esta idea de traer a Infraestructura y a Inversiones a dos personajes que están en la línea de fuego. Aníbal Rothamel está en Vialidad y es una persona con buen manejo en los «fierros», con todo el ritmo para saber lo que es velocidad o eternización en los contratos. Alberto Ibáñez me parece otra designación correcta, en promoción de inversiones hay que buscar a alguien con feeling de sector privado.

P.: ¿Y José Luis Machinea cómo está?


R.B.:
Ahora está tranquilo, pero tiene que estar constantemente en actividad intensa.

P.: ¿Usted cree que esta idea de la reforma tributaria puede llegar a buen puerto?


R.B.:
Hay capítulos totalmente distintos. Por ejemplo, hay capítulos de la reforma que son de inmediata aplicación en materia de administración tributaria. Si entre los consultados -instituciones, fundaciones, cátedras, entidades internacionales-, encuentran algunas ideas luminosas aplicables en materia de administración tributaria, eso es para mañana, se pueden aplicar ya. Con Congreso, sin Congreso, con ley, sin ley. No hay por qué esperar. Lo mismo sucede con la relación fiscal Naciónprovincias. Los cambios ya están metidos en el Compromiso Federal y hay que firmar un acuerdo en 120 días que ya están corriendo. Eso es corto plazo, por lo menos en hacer la letra, y será mediano plazo en la implementación.

P.: Es el caso de Ingresos Brutos...


R.B.:
Este es un impuesto que se va a sustituir en forma paulatina y escalonada, porque a las cinco primeras provincias les representa cifras de 30%, 40% o aun más de los ingresos tributarios. No es lo mismo armonizar entre la Capital, que puede tener intereses en el sector financiero pagando Ingresos Brutos, que Mendoza, que puede tener interés en el sector petrolero pagando Ingresos Brutos. Acá ocurren paradojas preciosas: si nosotros en Mendoza tomamos la teoría De la Sota de bajar impuestos y tomamos la legislación cordobesa del día de hoy, los contribuyentes salen a pagar más, automáticamente, porque los impuestos ya eran más bajos. Esto de sustituir Ingresos Brutos es de largo aliento pero hay que encararlo.

P.: ¿Por qué este gobierno lo va a poder hacer cuando en realidad en los últimos 10 años se intentó hacer un par de veces, y finalmente no se pudo?


R.B.:
Porque el gobierno está andando el camino de bajar impuestos. En los últimos años se suscribieron los pactos fiscales pero después por distintas circunstancias -factores externos, tequila, etc.-, hubo que violar el acuerdo federal incluso desde la Nación. El otro tema distintivo ahora es que existe congelamiento de gasto. Hoy las provincias tienen que pensar con qué esquema se mejora el ingreso de la jurisdicción mejorando la actividad económica, si no no lo resisten. Hay lugares que están más avanzados y otros más retrasados.

La tercera razón es que con la reforma previsional se está clarificando el costo de sostenimiento del «tercer socio», porque además de la Nación y las provincias existe el sistema previsional. Fue el causante de los más grandes disturbios en la relación entre Nación y provincias con captura de porcentajes de impuestos. El costo de mantenimiento del sistema es cada vez más alto, el agujero del déficit del sistema es cada vez más grande. Optimizar el costo del sistema y hacerlo más eficiente es un buen horizonte a futuro para la coparticipación.

P.: ¿Cómo se atacan hoy los problemas en el sistema tributario?


R.B.:
Si se toma la lista de gasto tributario -recaudación que deja de ingresar al fisco por exenciones o promociones-, se ve que las exenciones que quedan vigentes son de una complejidad política de discusión increíble. ¿Cuáles son las principales en IVA?: educación, prestaciones médicas de obras sociales y PAMI, transporte de pasajeros de corta distancia, intereses de préstamos para vivienda, libros, diarios y revistas, medicamentos, espectáculos deportivos y hasta ahí llegamos en cuestiones de significación.

P.: Cambiar eso es una guerra civil...


R.B.:
Por supuesto, acá estamos hablando de que en la Argentina el deporte más practicado no es el cuentapropismo, es el «otropropismo». Es decir yo vengo y digo cómo tiene que pagar los impuestos este otro flaco para que yo no tenga que pagarlos. Y después queda Ganancias. La parte central exenta es títulos públicos y los plazos fijos de las personas. No hace falta extenderse mucho en cuáles serían las dificultades. En los títulos públicos es circuito cerrado. Termina pagando el propio Estado la gravabilidad.

P.: Todo esto va a estar en la mesa de discusión.


R.B.:
Todo esto va a estar, incluso el tema de las promociones en las provincias y la elusión que se detecta en Bienes Personales.

P.: ¿No va a desaparecer Bienes Personales?


R.B.:
Puede ser, pero si no desaparece hay que cortar la elusión. No se puede tener elusión con el simple mecanismo de fabricar un domicilio fiscal en el extranjero o cosas de esa naturaleza que están pasando. Acá estamos armando una agenda en primer lugar. No estamos predeterminando nada. Aunque ya hay predeterminación en algunas cosas. Hay predeterminación en decir que no hay blanqueo ni hay moratoria. Está afuera de la consulta. No hay ni consulta sobre ese tema.

P.: ¿2001 lo ve como año de debate?


R.B.:
Yo creo que hay posibilidades de sacar algunas cosas. Algunas otras van a ser bastante mas difíciles. Otras requerirán más tiempo.

P.: ¿Va a tener suficiente tiempo Diputados para la reforma impositiva?


R.B.:
A mí me encantaría clausurar la Comisión de Presupuesto y Hacienda para dedicarme con exclusividad a esto.

P.: ¿Eso qué significa?

R.B.: Si tuviera que cerrar la Comisión de Presupuesto para otros fines porque tuviéramos que debatir un tema de esta envergadura, me encantaría. No me sentiría con ningún complejo de culpabilidad.

P.: ¿El problema es quién afloja fondos en un año electoral?


R.B.:
Ese es el problema. Por eso hay que buscar un esquema pautado. ¿Por qué fracasó hasta ahora la sustitución de Ingresos Brutos? Porque se quiso hacer a punta de pistola y de hoy para mañana. No tuvo gradualismo.

P.: ¿Y si lo llaman para otro puesto? No se ve saltando de cámara el año que viene?


R.B.:
Yo soy un amante de la Cámara de Diputados.

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