Resultó, a diferencia de otras muchas ruedas, caótico para las bajas el cierre de la víspera en el sector accionario. Hasta pocos minutos antes, aparecía como jugueteando la plaza como para hasta querer intentar suturar el nivel del rojo que se mantenía en el día, para ambos mervales. Pero la luz que se quería advertir al fondo del túnel de los registros accionarios resultó la luz de una locomotora. Y pasó por encima de los precios líderes, sesgando todos los niveles máximos de la fecha y volcando el resultado a un derrumbe de cierta importancia. Porque en esos minutos se subió desde 0,6% de caída, a casi 2,5%, y con el derrape fuerte -por caso- de un símbolo Merval, como Pérez Companc.
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... aparecían desde la mañana en el ambiente del mercado. Lo difundido del secretario del Tesoro del Norte era como una enorme piedra obturando cualquier llegada de ayuda exterior. Las continuas menciones a presentar «planes viables» eran como desechar, y hasta criticar ácidamente, lo puesto en marcha.
Por la tarde, corría en toda la City porteña la voz de que el feriado cambiario sería mantenido hacia el lunes, en evidente temor creciente de Economía a dejar actuar la divisa sabiéndose de la carencia de fondos de afuera.
El volumen accionario, bordeando los 20 millones de dólares, mostró acelerada salida de muchos papeles líquidos, en especial al cierre de la fecha, y generando todo tipo de expectativas, por si existiera alguna novedad encubierta aún...
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