Bajan otra vez la nota a deuda argentina
La agencia que mide riesgo de inversiones redujo la nota de la deuda argentina. Se basó en la endeble situación fiscal y también en la falta de reactivación de la economía. No afecta al megacanje: ayer se confirmó la operación, y los bancos aceleraron los trámites para concretarlo.
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Al trascender la noticia, el jefe del Gabinete de Asesores del Ministerio de Economía, Guillermo Mondino, no dudó en afirmar que la calificadora -que curiosamente en la Argentina dirige su hermana, Diana-«está mirando otra película». Tras ello aseguró que la medida «no impactará» negativamente en el futuro canje de deuda.
A través de un documento, S&P señaló que desde el 26 de marzo pasado -cuando bajó la nota de la deuda argentina-«han persistido las tensiones políticas, lo que genera una amenaza potencial al esfuerzo del ministro de Economía, Domingo Cavallo, para fortalecer el apoyo a su programa económico».
«Más aún, la posición fiscal de la Argentina ha continuado deteriorándose en medio de una depresión en la actividad económica», agregó.
La calificadora recordó que el déficit fiscal del primer trimestre fue superior en mil millones de dólares en relación con lo acordado con el FMI y los ingresos impositivos de abril retrocedieron 9% frente igual mes del año pasado.
«La deuda pública de la Argentina, que llegó a 50% del Producto Bruto Interno (PBI) al finalizar el año 2000, no se va a estabilizar con relación al producto bruto con una caída en los ingresos fiscales, estancamiento económico y la persistencia de tasas de interés elevadas», sostuvo S&P.
Asimismo, pese a la mejora en las tasas de riesgo-país de los últimos días, consideró que el país aún mantiene primas «elevadas en relación con las metas de crecimiento» y vaticinó que las mismas continuarán «volátiles».
Alerta
Respecto del megacanje de deuda que se encuentra negociando en gobierno, la evaluadora alertó que la operación «puede presentar riesgos si los términos del canje compensan de una manera inadecuada a los bancos argentinos por el impacto potencial en su liquidez y la probable gran volatilidad de precios de los nuevos instrumentos a largo plazo». Finalmente, afirmó que si el canje de deuda juega o no «una parte fundamental para permitir a la Argentina superar la crisis económica, dependerá de la tendencia de las tasas de interés y de cómo el gobierno use la flexibilidad fiscal adicional que le dará la extensión de los vencimientos».
Al unísono, con la baja en la deuda soberana, S&P también degradó la nota en divisa local y extranjera de B+ a B de la provincia de Buenos Aires, y renovó el status negativo de la alerta de crédito. La agencia decidió además bajar de «B» a «C» la calificación de la deuda en moneda local y extranjera de todos los bancos locales ranqueados. Concretamente, las entidades afectadas fueron: BBVA Francés, Galicia, Río de la Plata, HSBC, Banca Nazionale del Lavoro, Hipotecario, Provincia de Buenos Aires (BAPRO) y ScotiaBank Quilmes. Otras víctima de las rebajas fue el Mercado de Valores de Buenos Aires mientras que S&P mantuvo en «BB-» la calificación de la Caja de Valores de Buenos Aires.




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