Los bancos no pueden quejarse de la buena predisposición de la nueva conducción del Banco Central frente a las urgencias financieras del sistema. En poco menos de una semana el organismo monetario inyectó al sistema financiero más de 700 millones de pesos mediante el instrumento de los pases activos. Son préstamos que otorga el Central a los bancos contra garantía de títulos públicos, con el fin de cumplir con los requisitos mínimos de liquidez -o encajes-, que son una porción de los depósitos que los bancos no pueden prestaro para hacer frente a situaciones de iliquidez transitoria.
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Las últimas operaciones las están realizando a una tasa de 8,5 por ciento anual por préstamos a un día de plazo. Pero venían operando con tasas de entre 9,75 y 10 por ciento. Cuando asumió interinamente Roque Maccarone la titularidad del Central había un stock de pases activos inferior a los 13 millones de pesos. Ayer el stock se incrementó a 702,9 millones de pesos.
Ya un día después de asumir Maccarone otorgó más de 100 millones de pesos de pases activos. Tres jornadas más tarde inyectaron 157,5 millones-, el 4 de mayo pasado otros 121 millones; el lunes pasado 58,9 millones y ayer 253 millones.
• Opciones
Según explican desde la cúpula del directorio de la entidad, el sistema financiero ingresó en mayo con un pequeño desequilibrio en sus posiciones de encajes. Había dos opciones: bajar los encajes o inyectar liquidez.
Para evitar malas interpretaciones respecto de la autonomía del Central, decidieron optar por la segunda alternativa.
Algunos analistas consideran que la baja de encajes necesaria para equilibrar el sistema hubiera sido inferior a un punto. Es más, arriesgan que con medio punto hubiera sido suficiente.
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