Banco Santander admite que podría irse de la Argentina
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El banquero afirmó también estar «ligeramente menos pesimista que la semana pasada» a causa de la evolución de la situación argentina, pero admitió que su grupo está estudiando «la difícil opción que tiene la Argentina de salir adelante».
«Espero que no sea necesario llegar a tomar la decisión de marcharnos de la Argentina», añadió Botín en rueda de prensa, y reveló que el banco había previsionado 1.287 millones de euros (algo más de u$s 1.100 millones) que equivalen al valor libros y fondo de comercio del Banco Río «ante eventualidades futuras».
Claro que en este balance de 2001 todavía no se reflejó el daño pleno de la devaluación argentina y los efectos de la pesificación. La cifra, si bien es impresionante, se quedó corta en relación a las previsiones de analistas financieros europeos --en línea con las del propio banco-que indicaban un crecimiento de 16% para el ejercicio pasado. Botín dijo que para 2002 espera un beneficio de 2.700 millones de euros (lo que implicaría una suba de 10% sobre lo ganado en 2001). Botín aseguró también que no existían «riesgos de contagio» de la crisis argentina a otros países de la región en los que el BSCH está presente. «La situación que afecta a ese país es única», afirmó.
«A pesar de haber sido un año especialmente complejo por el bajo crecimiento de las economías latinoamericanas, las fuertes devaluaciones de sus divisas y la crisis argentina, hemos alcanzado los objetivos propuestos», se ufanó Botín.
Al respecto, dijo que gracias a la diversificación y envergadura de sus operaciones en el continente el BSCH logró excelentes beneficios en México, Brasil y Chile, que representan 88% de la utilidad neta de la región. Dichas ganancias «compensaron con creces los resultados inferiores a los previstos en la Argentina, Colombia y Puerto Rico».
El grupo cuenta con 23 millones de clientes en América latina (contra 12,2 millones en España, 2 millones en Alemania, 1,8 millón en Portugal y 500.000 en el resto de Europa).
En declaraciones a la agencia Reuters, el economista del Commerzbank James Alexander dijo que la previsión para el «caso argentino» era una «cobertura por si tienen que irse, pero la pregunta es ¿han provisionado lo suficiente para quedarse?» El analista agregó que la baja contable de los activos argentinos del BSCH, junto con la afirmación de Botín de que el grupo tiene «mayor flexibilidad para enfrentar eventos futuros» indicarían que «el grupo se preparó para salir de la Argentina en caso de ser esto necesario».




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