Los trabajadores gastronómicos lanzaron ayer una nueva ola de protestas que incluye movilizaciones y paros de actividades en los principales centros turísticos del país durante el próximo fin de semana largo. La novedad es que, además de los hoteles, bares y restoranes, se verían afectados los servicios de los albergues transitorios, otro de los rubros que representa el gastronómico Luis Barrionuevo, opositor a Hugo Moyano.
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El reclamo del gremio es que los establecimientos de tres estrellas no aceptaron el acuerdo de aumento salarial para 2007. El alza de 23% ya había sido firmada por los empresarios de los restoranes y bares, y los hoteleros que representan a los establecimientos de cuatro y cinco estrellas, y existía el compromiso verbal para que el resto de los rubros del sector firmara el mismo incremento. Sin embargo, ayer hubo una contraoferta de estos hoteles, que implicaba un aumento salarial de 18% y un beneficio extra por utilidades hasta completar 23%. El gremio rechazó la propuesta y reclama 23% lineal.
Ante esto, ayer el sindicato anunció un plan de lucha que incluye para este jueves movilizaciones a los principales restoranes de Puerto Madero, Las Cañitas, San Telmo, Microcentro, Retiro, Palermo y San Isidro; además de cortes de rutas en Las Leñas, Bariloche, Carlos Paz, Salta y Mar del Plata, donde se supone habrá una alta demanda hotelera y gastronómica por el fin de semana largo.
Pero los objetivos del gremio van más allá, y, por primera vez, las protestas alcanzan a los trabajadores de los albergues transitorios, que no estarían abiertos, a menos que los atiendan sus dueños, durante todo el próximo fin de semana largo.