18 de febrero 2022 - 00:00

Lo que se dice en las mesas

Al IPC lo ven firme y en alza. Poco optimismo en el posacuerdo. Ven un 20% a la vuelta de la esquina. Le hicieron la cabeza al rulero. Ruido con las memorias de Bill.

Bill Gross.

Bill Gross.

Mientras sigue consolidándose la escalada del proceso inflacionario criollo, a veces empañado en los análisis por los números históricos que viene aportando la economía norteamericana, parece que el BCRA corre detrás al monstruo. Decidió aplicar otra dosis homeopática en la tasa de interés, aún negativa en términos reales, sobre todo frente a las proyecciones y expectativas privadas. Las lecturas que hicieron en el exterior sobre los últimos datos inflacionarios no fueron para nada halagüeñas y anticipan más dolores de cabeza para la gestión de Miguel Pesce (BCRA). Uno de los mejores pronosticadores y research a nivel global, premiado por el Wall Street Journal y reconocido por sus colegas, fue tajante sobre el dato del IPC de enero: las presiones inflacionarias en Argentina se mantienen elevadas a pesar de una modesta desaceleración, la indexación y la debilidad del peso mantendrán alta la inflación durante los próximos meses, a pesar de los controles de precios, que ya han demostrado su fracaso, es probable que pronto surja un acuerdo con el FMI, pero las políticas erráticas seguirán socavando la confianza. Este informe que llegó a las mesas de los principales bancos de Wall Street y Londres confirmó las bajas expectativas sobre el impacto de un acuerdo con el FMI, más allá de evitar el apocalipsis. Y lo que es más importante, para la visión local, es que afuera advierten que la depreciación actual del peso (que se aceleró pero igual consideran insuficiente) limitará el ritmo de desinflación en los próximos trimestres, lo que complicará la vida de los responsables de formular políticas. Está claro que se necesita hacer más, dicen en el mundillo financiero. Por ello siguen señalando que una depreciación única de ±20% está a la vuelta de la esquina, para acercar el peso a sus niveles estructurales y reducir la brecha cambiaria. Por eso, gracias a Dios el BCRA acumula once jornadas consecutivas sin ventas netas. Y como destacan los analistas de 1816, cuyos informes son cada día más devorados por las mesas de los fondos y los bancos, hubo rescates en los FCI dólar linked, aunque acotados: en lo que va de febrero tuvieron salidas netas por $405 millones, cifra que contrasta fuerte con las suscripciones netas por $18.569 millones que tuvieron los fondos que tienen al CER como benchmark. En lo que va del año los dólar linked tuvieron suscripciones netas por $3.291 millones y los CER por $60.031 millones.

Pese al receso veraniego continuaron los movimientos, cambios y pases en el mercado financiero local. Muy activa la gente de IEB, que además de cambios en la imagen corporativa está coronando un emblemático edificio porteño con un sistema de pantallas informativas sobre los mercados en tiempo real. Y hablando de IEB, parece que la colocación de la ON de Cresud dólar linked fue todo un éxito. El que se pasó de bando fue el economista Nicolás Rosenfeld (PhD candidato por la University of Pittsburgh) que se desempeñó durante varios años en el Estado y ahora deja el cargo de director general de crédito público en el Ministerio de Hacienda de CABA) para desembarcar en el equipo de Sales & Trading de Portfolio Investment.

Pese a la malaria criolla las costas del este uruguayo no sufrieron tanto como se pensaba. La tradicional fauna autóctona y la importada para la temporada se mantuvo firme pese a la descabellada disparidad cambiaria. Comidilla de los encuentros la cotización del peso en los peajes uruguayos: ¡el blue a $550! Sin palabras. El resto ya se sabe. Pero en las tertulias de José Ignacio los hombres del mercado, curiosos de saber la identidad del titular de un McLaren naranja que se paseaba por La Huella, comentaban sobre lo que se viene de parte de la Fed (tras las minutas de la reunión de enero esperan que inicie su ciclo de ajuste con un aumento de tasas de 50 pb en marzo y un un total de 175 pb este año) y sobre el mentado ruido en derredor del célebre gurú del mercado de bonos Bill Gross que prepara la publicación de sus memorias en Amazon bajo el título “I’m Still Standing”. Al parecer, según un gestor neoyorquino amante de Punta del Este y del nuevo furor deportivo, el hydrofoil en todas sus versiones, los abogados de PIMCO le enviaron una carta al abogado de Gross solicitando leer un manuscrito antes de su publicación, para darle la oportunidad de revisar y comentar si se menciona a la compañía que él fundo en 1971. Este gestor conocedor de las huestes de Wall Street anticipó una dura batalla legal entre ambas partes. Gross dejó PIMCO en ásperas circunstancias en 2014 para unirse a Janus Henderson, luego en 2019 se retiró de la gestión de fondos. Pero en 2015, Gross había demandado a PIMCO, en unos $s200 millones alegando que la empresa dañó su reputación. Dicen que al final arreglaron por poco más de u$s80 millones que supuestamente fueron donados a la caridad.

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