Si lo que dijo era obvio y no dijo nada que resultara "inconveniente", es claro que, más que lo que dijo, fue lo que no dijo lo que movió al mercado. Casi un (mal) trabalenguas, pero una forma sencilla para desentrañar el argumento que más se utilizó ayer para justificar 1,96% que ganó el Promedio Industrial al cerrar en 11.011,42 puntos. La verdad es que el ánimo alcista venía de antes de que Bernanke comenzara su alocución ante el Congreso, desafiando el inesperado crecimiento (ajustados: 3,2% anual) de los precios minoristas que elevó la chance de suba de los fud funds para el 8 de agosto a un máximo de 90% y apuntalándose en los impresionantes resultados del JP Morgan y los laboratorios que treparon más de 2% acompañando los buenos balances de United Health y Abbott Labs. En un sentido contrario, los estados contables de Yahoo! y luego del cierre eBay, Qualcomm y especialmente Intel, pesaron sobre los papeles tecnológicos haciendo del NASDAQ el índice de los tres " grandes" que menos ganó. Si bien la merma del crudo a u$s 72,66 por barril castigó un poco a las petroleras, hacia el final del día éstas también quedaban en positivo, reflejando el creciente consenso que la administración Bush ha decidido dar a Israel una semana más para que termine su estrategia de devastación sobre Líbano y Gaza, y luego mandar a Condoleezza Rice a mediar exitosamente, más que un incremento de los inventarios de petróleo. ¿Por qué no descorchamos champagne? La impresionante sincronía que mostró el mercado, a la par que la tasa de 10 años se derrumbada de 5,17% a 5,016%, reflejó lo que podría ser el disparo masivo de operaciones programadas y la cobertura forzada de quienes venían "jugando" a un mercado bajista. Veremos.
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