Bonos argentinos rinden hasta 88% anual
La fuerte caída en el precio de los títulos públicos los dejó con los rendimientos más elevados desde el lanzamiento del plan de convertibilidad. Algunos papeles de corto plazo, como el BONTE 2002 que vence dentro de seis meses, rinden hasta 88% anual en dólares. Por esta tasa, parece un título de larguísmo plazo, pero la incertidumbre que hoy existe sobre la economía disparó rendimientos. Otros títulos de mediano plazo ofrecen más de 50% anual. Está claro que el riesgo de inversión es también más alto, pero hubo algunos inversores que se posicionaron en los últimos días en esos papeles apostando a ese retorno esperado.
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De acuerdo con los precios y los rendimientos, los bonos considerados más riesgosos por los inversores son los de corto plazo. Las distintas series de BONTES que vencen entre 2002 y 2006 presentan tasas de interés que van de 88,41% a 40% anual. Por supuesto, se trata de niveles que reflejan un alto riesgo de no pago del capital por parte del gobierno.
Hernán Fardi, economista de Maxinver, aseguró a Ambito Financiero que «recomendaría comprar bonos cortos. Hoy un BONTE 2002 es un gran negocio si no se entra al canje». Aunque enseguida apeló a la cautela: «El gobierno aún no aclaró cuáles son las consecuencias de no participar en esa operación y quedarse con los títulos».
Los bonos de largo plazo también presentan altos rendimientos y precios que oscilan los u$s 40, con caídas superiores a 50 por ciento en menos de cinco meses. Por ejemplo, un Global 2027 cotiza a u$s 40,42 y tiene un rendimiento de 26,27% anual, una tasa prácticamente imposible de conseguir en una inversión a largo plazo.
• Oportunidad
Según Rafael Ber, director de Argentine Research, para el que no tiene una cartera de bonos argentinos «es una buena oportunidad para comprar, debido a la baja de la paridad». Pero, al mismo tiempo, observó que «si ya tiene exposición en bonos argentinos y sufrió la baja, es mejor no agregar más».
Mucho más contundente es Juan Nápoli, vicepresidente de Nápoli Sociedad de Bolsa: «Todos los aspectos están a favor y llevan a comprar bonos argentinos. Los retornos son excelentes; además, no creo que la Argentina vaya a entrar en default ni a devaluar. Los bonos argentinos en este momento son una gran inversión».
Un ejemplo que circuló entre algunos operadores de Bolsa demuestra hasta qué punto puede haber oportunidades en algunos bonos que cayeron hasta niveles insospechados. Este es el ejemplo siguiente:
• El Global 2017 cotiza a u$s 41,94, con un rendimiento para el inversor de 31,19%.
• Actualmente paga un cupón de 11,375% anual. Pero puede suponerse que el gobierno decide una reducción unilateral de intereses a 7% anual.
• A esto podría agregarse una reducción del capital (haircut) de 30%. Es decir que el título pagará u$s 70 por cada u$s 100 de valor nominal en 2017.
• Para complicarla más, se supone que los cupones de intereses recién comienzan a ser pagados en tres años.
• Aun con todos estos supuestos, el «nuevo» Global 2017 continúa ofreciendo un rendimiento de 11% anual para el inversor que compra hoy.
• Posibilidad
Ningún país que entró en default se animó, por ahora, a cambios más drásticos en las condiciones de un título cuando volvió a pagar.
Por supuesto, siempre está latente la posibilidad de que el gobierno decida no pagar «nunca más» el título, con lo cual se perdería todo lo invertido. Pero se trata de un escenario remoto, de acuerdo con la experiencia internacional.
En cuanto a los inversores que mantienen bonos en carte-ra y soportaron las pérdidas, los brokers coinciden en general en dos consejos: no vender y tampoco ingresar al canje en esta primera etapa. Al ser canjeados por préstamos, el pequeño inversor pierde toda liquidez y en caso de una urgencia le resultará muy complicado recuperar inclusive parte del capital involucrado.
Pero existen distintos puntos de vista. Fardi explicó que «para títulos de mediano y largo plazo conviene entrar al canje. Porque, más tarde o más temprano, va a surgir un mercado secundario de préstamos garantizados».




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