El canciller de Brasil, Celso Amorim, declaró rechazo a las limitaciones impuestas por Argentina al ingreso de comestibles de su país y advirtió que su gobierno puede adoptar represalias.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
"Se dice que hay algunas autoridades argentinas que estimularon a algunos supermercados a comprar productos nacionales, es algo de lo que no gustamos, y va a acabar teniendo algún tipo de consecuencias", dijo el ministro.
El tema puede ser tratado esta tarde por la presidente Cristina de Kircher y sur par brasileño, Luiz Lula da Silva, en Rio de Janeiro. La reunión bilateral se confirmó anoche a última hora y se da en medio de las tensiones comerciales.
Sin embargo, la agenda oficial de Lula no contempla esa reunión.
Ayer el asesor internacional de Lula, Marco Aurelio García, le restó importancia al asunto. En cambio Amorim demostró preocupación durante una entrevista concedida en la noche del jueves, cuando declaró: "para decir la verdad, estas cosas no son buenas".
"Es muy importante que Argentina comprenda que Brasil es un gran mercado para ellos", agregó. De todos modos consignó que el comercio observó un repunte "importante" en el primer trimestre de 2010, retomando el ritmo previo a la crisis económica de 2008.