25 de junio 2004 - 00:00

Brasil mejor

Empeñado en una cruzada para que su país recupere un elevado nivel de inversiones externas, Lula da Silva sedujo ayer a representantes de 500 de las más importantes empresas de EE.UU. Mientras, se divulgó que el desempleo comenzó por fin a caer y que la meta de crecimiento económico de 3,5% para todo el año está prácticamente asegurada. El dólar bajó a 3,09 reales. Premio a un gobierno que supo persistir en el rumbo de la racionalidad, a pesar de las críticas interesadas y la demagogia de los que sólo miran la realidad a través del prisma de la ideología.

Nueva York (AFP, O Estado de S. Paulo, ASN) - El presidente brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, hizo gala ayer en Nueva York de la recuperación económica de su país, al término de una visita de dos días en la que buscó atraer inversiones y se encontró con el secretario del Tesoro estadounidense, John Snow.

Lula, que estuvo acompañado por ocho ministros, intentó ayer convencer a cerca de 500 empresarios estadounidenses de que «Brasil es un buen negocio», en un esfuerzo por revertir la tendencia a la caída de las inversiones extranjeras directas registrada en los últimos dos años.

«Estamos aquí para conversar, para demostrar lo que estamos haciendo, para hablar con ustedes de lo que ya hemos hecho y para convencerlos de que Brasil es un buen negocio para quien quiere efectuar buenas inversiones», declaró el mandatario al abrir un seminario sobre las perspectivas económicas de su país. «Verdaderamente queremos facilitarle la vida a quien quiera invertir en Brasil», aseguró Lula a los empresarios, entre los que se encontraban los directivos de sociedades como Citigroup, AT&T, General Motors, McDonald's, Microsoft, Motorola y Morgan Stanley.

El presidente brasileño aseguró «preferir crecer menos, pero de forma sostenible», en referencia a 2,7% logrado en el primer trimestre y a 3,5% que espera para este año. En 2003, primer año de Lula en el poder, se registró una retracción del PBI brasileño de 0,2%.

• Sacrificios


Lula, que viajó a Nueva York con nada menos que ocho ministros (Relaciones Exteriores, Hacienda, Planificación, Industria, Agricultura, Minas, Tecnología y Turismo), puso de relieve los «muchos sacrificios» hechos por su país, que decidió «pagar el precio» para tener «la oportunidad de conseguir más que un crecimiento eventual».

El mandatario señaló, además, que las medidas tomadas por su gobierno tendrán efecto a largo plazo. «Nosotros no estamos pensando el Brasil en términos electorales. Estamos pensado el Brasil de aquí a 20 o 30 años», explicó.

El mandatario reveló que la idea de reunirse con empresarios de Estados Unidos fue una iniciativa lanzada por su ministro de Desarrollo, Industria y Comercio,
Luiz Fernando Furlan, tras un encuentro similar celebrado en enero último en Ginebra con representantes de cerca de 220 compañías europeas.

Con estas reuniones, el gobierno brasileño trata de revertir la tendencia seguida en los últimos años por las inversiones extranjeras directas (IED), que pasaron de 22.457 millones de dólares en 2001 a 16.566 millones en 2002 y 10.144 millones en 2003. Las IED de abril sumaron 381 millones de dólares, su peor volumen desde octubre pasado, pese a los numerosos elogios internacionales a la gestión de Lula.

Dejá tu comentario

Te puede interesar