Lula llegó a
Guatemala
para la
asunción del
nuevo
presidente.
Se lo vio
distendido en
su charla con
Hugo Chávez.
Antes de salir
de su país
descartó
problemas
energéticos.
Rio de Janeiro (EFE) - El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reiteró ayer que su país no enfrenta « ningún riesgo» de escasez de energía. De esta manera, respondió a los crecientes temores ante un nuevo racionamiento de electricidad.
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«El dato concreto es que Brasil está seguro de que no habrá apagón y de que no faltará energía para dar sustentabilidad al crecimiento que nosotros queremos tener» en el país, dijo Lula ayer por la mañana en su programa semanal de radio «Café con el Presidente».
Una sequía en varios estados de Brasil ha llevado a los reservorios de algunas represas hidroeléctricas a los más bajos niveles desde 2004, mientras el país tiene una oferta limitada de gas natural.
Este cuadro fue el que generó miedo entre empresarios,economistas y consumidores respecto a que Brasil repita la experiencia de 2001 y comienzos de 2002, cuando un racionamiento obstaculizó el crecimiento de la economía.
La semana pasada el gobierno anunció un plan alternativo para poner a trabajar más plantas térmicas, especialmente en los estados de la región sudeste, la más industrializada del país.
Lula recalcó que la población brasileña no corre «ningún riesgo» de racionamiento y agregó que «la cuestión energética vive de rumores, todos los días hay rumores de que va a ocurrir esto o aquello».
Además, el mandatario afirmó que sostuvo una reunión con el sector energético brasileño y con la petrolera estatal Petrobras y concluyó que está garantizado el pleno abastecimiento al menos hasta 2010.
«Nosotros haremos todo el esfuerzo necesario para que no falte energía», afirmó. «Es importante definir que la prioridad es servir, es producir energía para atender los intereses de la sociedad brasileña», recalcó Lula.
También explicó que el gas natural será usado prioritariamente para generar electricidad y no para alimentar vehículos que también pueden trabajar con gasolina o alcohol carburante.
Las medidas están en manos del Ministerio de Minas y Energía, de Petrobras y del Operador Nacional del Sistema Eléctrico Nacional y «todos ellos están garantizando que no faltará energía en 2008», argumentó el presidente. «Estamos preparados para 2009, preparados para 2010. Y con el comienzo de la construcción de la hidroeléctrica del Río Madera, ahora estamos seguros de que no faltará energía en Brasil por un buen tiempo», afirmó.
Los contratos de construcción de una primera central hidroeléctrica en la cuenca del río Madera, en el estado amazónico de Acre, fronterizo con Bolivia, fueron licitados en diciembre pasado.
El proyecto tendrá un costo de unos u$s 5.500 millones y según los planes oficiales deberá estar terminado por completo en 2016, pero ya en 2012 entrarán en operaciones sus primeras turbinas.
Su capacidad instalada total será de 3.150 megavatios, electricidad suficiente para abastecer 10 millones de hogares, según el gobierno.
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