29 de noviembre 2000 - 00:00

Brasil no usará el dinero que le ofreció el FMI

Rio de Janeiro - Brasil no utilizará los 2.135 millones de dólares que desbloqueó el FMI del «blindaje financiero» que le otorgó a fines de 1998.
El ministro de Hacienda,
Pedro Malan, dijo que Brasil no tiene previsto sacar el dinero porque « no lo necesitamos» y expresó su confianza en la recuperación de la Argentina. La posición contrasta con la del equipo económico argentino, que ayer salió a decir que usará el dinero que le ofrezca el Fondo.

«Obviamente, hay turbulencia en la Argentina, pero confío en que los argentinos van a superarla», dijo al participar en un seminario sobre reforma del sistema financiero en Rio de Janeiro.

Para Malan la fase más dura de la crisis argentina ya fue superada con el acuerdo entre el gobierno y los gobernadores para el presupuesto del 2001, que fue «extremadamente positivo».

«No tengo dudas de que habrá un apoyo expresivo del FMI, y de que ellos serán capaces de superar la turbulencia, como ocurrió ya tantas veces en el pasado. Al hablar con los argentinos, la impresión es de que lo peor ya pasó», agregó.

El ministro afirmó que la volatilidad que enfrentan actual-mente los mercados externos perjudica la economía de los países emergentes, y opinó que la Argentina sufre «un poco más» por ese fenómeno.

Como ejemplo, mencionó la tendencia a la depreciación del euro, que afectó seriamente las exportaciones de la Argentina, que tiene en los países de Europa un importante mercado para su producción.

Hace dos años, Brasil obtuvo del FMI, de bancos privados y de otros organismos multilaterales un crédito por 41.500 millones de dólares, en una opera-ción de salvataje ante la fuga de capitales que se registraba por la crisis rusa. Brasil jamás había firmado hasta ese momento un acuerdo con el FMI. Los brasileños estaban orgullosos de su independencia económica. Resignar la autonomía para hacer frente a la crisis fue tema de un debate que demoró el acuerdo.

Brasil ya devolvió la mayor parte de los créditos recibidos y, según las autoridades locales, sólo utilizó unos 10.800 millones de dólares de ese total, de los que faltan devolver 1.690 millones. Hace 12 meses que Brasil no utiliza esta línea crediticia
.

El ministro de Hacienda aseguró, por otra parte, que Brasil cumplirá la principal meta prometida al FMI, y cerrará este año con un superávit primario de 36.700 millones de reales, equivalente a 3,4 por ciento del PBI.

Malan aseguró que la meta será alcanzada pese al mal desempeño de las finanzas públicas el mes pasado, que cerró con un superávit primario de sólo 873 millones de reales, frente a los 1.468 millones de reales obtenidos en octubre del año pasado.

El ministro afirmó que el último trimestre es un período crítico para las finanzas del gobierno, ya que coincide con mayores presiones de gastos, entre ellas el pago de aguinaldos a los funcionarios públicos y a los jubilados y pensionistas del sistema de seguridad social.

No obstante, enfatizó que ello no afectará la meta prometida al Fondo porque tan sólo en los nueve primeros meses el gobierno acumuló un superávit primario de 35.200 millones de reales, que aumentó a 36.165 millones de reales con el saldo obtenido en octubre.

El FMI anunció el martes la liberación de 2.135 millones de dólares de ese crédito, tras elogiar el buen desempeño de la economía brasileña, en base a los datos recogidos durante la sexta revisión del programa de ajuste fiscal.

El deterioro de las finanzas públicas en octubre se expresó también en un aumento de la deuda pública, que llegó el mes pasado a un nivel récord histó-rico de 557.300 millones de reales (unos 283.000 millones de dólares), equivalentes a 49 por ciento del PBI. Esa deuda paga una tasa de casi 20% anual en reales.

El incremento resultó de la devaluación del real a lo largo del mes pasado y se reflejó también en un aumento en los gastos del Tesoro con el pago de intereses, lo que contribuyó a elevar el déficit nominal del Estado a 9.800 millones de reales, casi tres veces el valor registrado en setiembre.

Según el jefe del Departamento Económico del Banco Central, Altamir Lopes, ese desempeño hace prever que difícilmente Brasil logrará alcanzar la meta de reducir el peso de la deuda a 46,5 por ciento del PBI hasta diciembre de 2001.

Sin embargo, el Banco Central aclaró ayer que la meta de dicha reducción fue propuesta por el gobierno brasileño y no es una exigencia ni un criterio utilizado por el FMI en sus periódicas evaluaciones del desempeño del programa de ajuste fiscal del país sudamericano.

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