Brasil pone más en riesgo al Mercosur
A pesar de las declaraciones retóricas de los anuncios de alianzas estratégicas y de la creación de cargos burocráticos (como el de Eduardo Duhalde, presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del bloque), el Mercosur sigue desnudando sus falencias. El reciente decreto del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, que elevó a 7,6% y extiende a las importaciones un impuesto interno, perjudicando a los exportadores argentinos, volvió ayer a dar lugar a la polémica. En el análisis de la medida, que comenzará a regir en febrero próximo, técnicos del gobierno argentino se mostraron alarmados por una disposición que reintegra ese gravamen a los exportadores. Así, mientras Brasil cierra su mercado, hace todavía más competitivos sus productos, lo que profundizaría el año que viene el desbalance comercial bilateral con el que se ha beneficiado en los últimos cinco meses. El gobierno argentino admite que, por tratarse de normas impositivas internas, no tiene demasiado lugar para la queja ni para pedir que se exceptúe al Mercosur de esas disposiciones. Ayer la Cancillería trató de aquietar la polémica y de asegurar que las ventas argentinas no se verán perjudicadas. Sin embargo, los empresarios nacionales con intereses en Brasil se siguen mostrando inquietos.
-
El petróleo volvió a superar los u$s100 tras el anuncio del bloque estadounidense a Irán
-
Georgieva advirtió que la guerra en Medio Oriente elevó el costo de la energía
Eduardo Sigal, subsecretario de Integración Económica Americana y del Mercosur, dijo a Ambito Financiero desde Uruguay que «el decreto de Lula Da Silva no se refiere explícitamente a las importaciones». Sin embargo, admitió que a partir de febrero, cuando entre en vigor la medida, los productos argentinos llegarán más caros a los consumidores brasileños. Con todo, matizó afirmando que «el verdadero impacto dependerá también de otras variables, como la evolución de la propia economía brasileña».
• Enfasis
En tanto, el presidente de la Cámara de Exportadores, Enrique Mantilla, dijo a este diario haber recibido garantías de la Cancillería de que «en principio, las exportaciones argentinas no se verán afectadas».
Mantilla puso énfasis en diferenciar el decreto de Lula del proyecto de reforma tributaria que tramita el Congreso brasileño, al que juzga más amenazante para los intereses argentinos. Según el empresario, «en el año 2000 presentamos al gobierno de De la Rúa nuestra preocupación por la reforma tributaria que había planteado Fernando Henrique Cardoso», similar a la que patrocina ahora Lula. «No vimos nunca a nivel presidencial desde ese momento ninguna declaración sobre este tema». Sin embargo, elogió la decisión del secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, de enviar hace un mes una carta a Itamaraty advirtiendo contra los efectos de esa medida.




Dejá tu comentario