5 de noviembre 2003 - 00:00

Brasil pone más en riesgo al Mercosur

A pesar de las declaraciones retóricas de los anuncios de alianzas estratégicas y de la creación de cargos burocráticos (como el de Eduardo Duhalde, presidente de la Comisión de Representantes Permanentes del bloque), el Mercosur sigue desnudando sus falencias. El reciente decreto del presidente brasileño, Luiz Inácio Lula Da Silva, que elevó a 7,6% y extiende a las importaciones un impuesto interno, perjudicando a los exportadores argentinos, volvió ayer a dar lugar a la polémica. En el análisis de la medida, que comenzará a regir en febrero próximo, técnicos del gobierno argentino se mostraron alarmados por una disposición que reintegra ese gravamen a los exportadores. Así, mientras Brasil cierra su mercado, hace todavía más competitivos sus productos, lo que profundizaría el año que viene el desbalance comercial bilateral con el que se ha beneficiado en los últimos cinco meses. El gobierno argentino admite que, por tratarse de normas impositivas internas, no tiene demasiado lugar para la queja ni para pedir que se exceptúe al Mercosur de esas disposiciones. Ayer la Cancillería trató de aquietar la polémica y de asegurar que las ventas argentinas no se verán perjudicadas. Sin embargo, los empresarios nacionales con intereses en Brasil se siguen mostrando inquietos.

Brasil pone más en riesgo al Mercosur
El gobierno argentino pidió ayer precisiones al de Brasil por el decreto de Luiz Inácio Lula Da Silva, que extiende una contribución a la seguridad social (Cofins) a los productos importados y eleva su alícuota a 7,6%. La conclusión oficial de ese diálogo, producido en el marco de la reunión del Grupo Mercado Común que se realiza en Montevideo, fue doble: por un lado, las exportaciones argentinas a Brasil efectivamente sufrirán una pérdida de competitividad, aunque no tanto como se teme; por el otro, el mayor peligro de la medida radica en que, paralelamente, otorga un reintegro de ese impuesto a los exportadores brasileños, lo que abaratará sus ventas a la Argentina.

Este último punto promete una nueva y tal vez más fuerte polémica, y se conoce en momentos en que Brasil registró en octubre el quinto mes consecutivo de superávit en su comercio con la Argentina y mientras grupos industriales locales denuncian una avalancha de productos de ese origen.

• Impacto

Desde Cancillería se buscó ayer aplacar los temores de los exportadores nacionales y se descartó cualquier hipótesis de conflicto en el Mercosur, pero lo concreto es que la medida brasileña los afectará. Aunque el importador de ese país no deberá pagar la mencionada alícuota de 7,6%, ésta sí será cobrada a lo largo de la cadena de comercialización (con una estructura similar a la del IVA argentino), por lo que finalmente, impactará en el precio de los productos al consumidor, reduciendo su competitividad.

Eduardo Sigal
, subsecretario de Integración Económica Americana y del Mercosur, dijo a Ambito Financiero desde Uruguay que «el decreto de Lula Da Silva no se refiere explícitamente a las importaciones». Sin embargo, admitió que a partir de febrero, cuando entre en vigor la medida, los productos argentinos llegarán más caros a los consumidores brasileños. Con todo, matizó afirmando que «el verdadero impacto dependerá también de otras variables, como la evolución de la propia economía brasileña».

Durante la mañana, la Medida Provisoria (decreto) de Lula fue analizada por funcionarios de la Cancillería y técnicos del Ministerio de Economía. Allí la conclusión fue que, al tratarse de una medida impositiva interna, no viola el Tratado de Asunción, lo que impediría pedir una excepción para el comercio dentro del Mercosur.

En referencia a críticas conocidas por la mañana por parte de exportadores argentinos que se veían amenazados por la nueva situación, Sigal señaló que las quejas «sorprenden», ya que «hace alrededor de un mes enviamos una nota a Itamaraty en la que se pedía la excepcionalidad para el Mercosur en caso de que avanzara en el Congreso la reforma impositiva» enviada por Lula, que va en el mismo sentido de gravar las importaciones, aunque con consecuencias más lesivas para los empresarios argentinos. El alcance de esta reforma fue anticipado por Ambito Financiero el último 4 de abril.

• Enfasis

En tanto, el presidente de la Cámara de Exportadores, Enrique Mantilla, dijo a este diario haber recibido garantías de la Cancillería de que «en principio, las exportaciones argentinas no se verán afectadas».

Mantilla puso énfasis en diferenciar el decreto de Lula del proyecto de reforma tributaria que tramita el Congreso brasileño, al que juzga más amenazante para los intereses argentinos. Según el empresario, «en el año 2000 presentamos al gobierno de De la Rúa nuestra preocupación por la reforma tributaria que había planteado Fernando Henrique Cardoso», similar a la que patrocina ahora Lula. «No vimos nunca a nivel presidencial desde ese momento ninguna declaración sobre este tema». Sin embargo, elogió la decisión del secretario de Relaciones Económicas Internacionales, Martín Redrado, de enviar hace un mes una carta a Itamaraty advirtiendo contra los efectos de esa medida.

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