28 de octubre 2003 - 00:00

Brasil privilegia negociación Mercosur con Unión Europea

Brasil eligió ayer la confrontación semidirecta y, por ahora, más diplomática que comercial, en la marcha de las negociaciones con Estados Unidos para el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA). El gobierno de Luiz Inácio Lula Da Silva dijo primero que es posible que ese proyecto comience en 2005, pero en una versión «light». Además, se afirmó que Brasil está muy interesado en avanzar rápidamente en las negociaciones entre el Mercosur y la Unión Europea (UE), un proyecto que en algunos tramos se contrapone con la posibilidad de acelerar en el ALCA. Todo esto se dio a días de la visita del vicerrepresentante comercial del gobierno de George W. Bush, Peter Allgeier, a Brasil, Uruguay y la Argentina, en una gira programada para interesar a los miembros del Mercosur en el ALCA. Esta intención, aparentemente, avanzó en el caso de la Argentina, que está ahora en plena negociación de apertura de los mercados de soja, lácteos y quesos de EE.UU. como mecanismo para apoyar el ALCA. Sin embargo, las posiciones entre Allgeier y los brasileños quedaron lo suficientemente lejos como para llevar al diplomático de Bush a asegurar que puede darse un ALCA sin Brasil.

Ayer, el principal asesor de Lula en política exterior, Marco Aurelio García, sostuvo que el proyecto de libre comercio americano podría entrar en vigencia, pero que será «menos abarcativo de lo que pretende Estados Unidos». «Es posible crear un ALCA más modesta, un ALCA light, en enero de 2005 y dejar asuntos más complejos para posteriores negociaciones», afirmó García en un intervalo del Congreso de la Internacional Socialista que comenzó ayer en San Pablo.

•Controversias

«Nosotros estamos defendiendo nuestros intereses, como hacen los norteamericanos con los suyos. Ellos no quieren discutir en el ALCA sobre sus subsidios agrícolas y nosotros no queremos discutir en el ALCA temas como compras gubernamentales, servicios y patentes», señaló García que, además, dijo que «Brasil no está sólo en su postura sobre el ALCA, sino que es una posición compartida por el Mercosur, en especial, por la Argentina».

Por su parte, según el gobierno de Lula, el Mercosur y la UE podrían acordar algún tipo de acuerdo de libre comercio cuando los negociadores de los dos bloques se reúnan el 12 de noviembre en Bruselas. Según una fuente del palacio Itamaraty (la Cancillería brasileña), «el temario se está preparando, pero básicamente se elaborará un programa de trabajo para avanzar hacia un posible acuerdo, con la fijación de un cronograma para el undécimo Comité de Negociaciones Birregionales, en el que se establecerá la fecha de sus próximas reuniones».

La reunión, en la que participarán los cancilleres de los cuatro Estados parte del Mercosur y los comisarios de Relaciones Exteriores, de Agricultura y de Comercio, «estaba prevista desde el año pasado en Rio de Janeiro», cuando se estableció que debía celebrarse en el segundo semestre de 2003. Sin embargo, para definir la fecha, se esperó a que pasara la reunión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Cancún, y a la vista de sus resultados, el nuevo encuentro ministerial «será de gran utilidad para acercar posiciones», añadió la fuente diplomática de la Cancillería brasileña.

Hasta ahora, las partes se han intercambiado ofertas de liberalización de bienes, servicios e inversiones, y la Comisión Europea sigue esperando que el Mercosur le entregue su propuesta de apertura de las compras gubernamentales, de considerable importancia para los europeos, que ya han presentado la suya. Ambos deben también presentar ofertas ampliadas para la caída de aranceles de bienes, esencial para el Mercosur, que quiere un mayor acceso al mercado agrícola europeo.

Ayer, los ministros brasileños de Agricultura, Roberto Rodrigues, y de Desarrollo, Industria y Comercio Exterior, Luiz Fernando Furlan, blanquearon la preferencia de Brasil por la UE durante un encuentro empresarial entre Brasil y Alemania, que se cumple en la ciudad de Goiania, capital del estado de Goias. «En Cancún, durante la reunión de la OMC, y en el ALCA, hay una gran resistencia, y no vemos esa misma resistencia por parte de la Unión Europea», dijo Rodrigues. Estimó que la decisión de la UE de revisar la Política Agrícola Común (PAC) a partir de 2005 «es una señal clara del cambio en el comportamiento de la UE, que hasta ahora Estados Unidos no ha tenido».

Furlan consideró, además, que la decisión de la UE (de revisar su política agrícola) «destrabó» la negociación entre el Mercosur y ese grupo de 15 países del Viejo Continente, según indicó la misma agencia.

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