San Pablo (EFE) - El caso WorldCom, que golpeó ayer a los mercados mundiales, no hizo excepción con los brasileños, que quedaron expuestos a nuevas turbulencias cuando no han acabado de asimilar la creciente fuga de inversores por especulaciones sobre cambios en la política económica del país si la izquierda gana las elecciones del 6 de octubre próximo.
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La Bolsa de San Pablo tuvo una sesión volátil y cerró con un leve descenso de 0,14 por ciento y 10.690 puntos, tras operar durante todo el día con abultadas pérdidas.
El dólar también fue sacudido por los problemas externos y se disparó hasta alcanzar la cotización récord de 2,885 reales, con una suba de 2,27%, mientras que el índice de riesgo-país volvió a pasar de 1.700 puntos base, cerrando a 1.709 (+5,6%).
Según los analistas, a los mercados brasileños les esperan todavía días difíciles, porque la desconfianza de los inversores por motivos políticos seguramente aumentará con el escándalo de WorldCom, que en Brasil controla la telefónica Embratel, una de las más importantes del país.
«Las empresas de telecomunicaciones, que generan 40 por ciento de las operaciones en la Bolsa de San Pablo, están fuertemente endeudadas y, con el caso WorldCom, probablemente tendrán muchos problemas para conseguir financiación», dijo el analista Michel Campanella, de la correduría Socopa.
El problema está, según los especialistas, en que el escándalo de WorldCom dejará más cautelosos a los inversores externos que, en situaciones de mucho nerviosismo, como la actual, buscan refugio en activos más fuertes, como los bonos del Tesoro estadounidense, y dejan de invertir en países emergentes, como Brasil. Esa actitud genera una reducción de la liquidez en los mercados y hace que bancos y empresas locales, temerosos de que falten dólares, compren grandes cantidades de moneda fuerte, lo que dispara su cotización, como ocurrió ayer.
• Perspectivas
Con el dólar caro las empresas se ven obligadas a vender más papeles de la deuda para cumplir sus obligaciones, lo que aumenta el riesgo-país y la caída de la Bolsa, completando así el círculo vicioso de los mercados.
«La empresa brasileña que vaya a conseguir dinero en el exterior va a pagar hoy un poco más (de intereses) que ayer», dijo Natan Blanche, socio de la firma Tendencias Consultoría, al analizar las repercusiones del caso WorldCom en los mercados nacionales. Según los analistas, las perspectivas de recuperación del sector mundial de telecomunicaciones son escasas a corto plazo y, teniendo en cuenta su peso en la Bolsa de San Pablo, el panorama del mercado local es poco estimulante.
La tasa de riesgo-país de Brasil es más alta que a comienzos de 1999, cuando se eliminó el sistema de bandas cambiarias y se devaluó el real. En opinión de algunos analistas, la difícil coyuntura actual puede llevar al dólar a cotizar a tres reales antes de fin de año.