Durante su participación en un seminario de desarrolladores inmobiliarios, el ministro de Economía de Brasil, Paulo Guedes, señaló, entre otros aspectos, que “el tipo de cambio se dirige al nivel correcto”. El real cotiza actualmente a 4,8 unidades por dólares, lo que significa una apreciación en torno al 12% en lo que va del año. Esta noticia, coinciden los analistas, ayuda de alguna manera al BCRA a evitar una mayor depreciación del tipo de cambio real. Aunque, aclaran, debido a los elevados datos de inflación la autoridad monetaria debería “acelerar el crawling peg”.
“El real es la moneda que más se apreció entre las monedas emergentes. Desde 2021, Brasil giró en su política monetaria a una tónica mucho más contractiva: tuvo siete subas de la tasa el año pasado, a pesar de eso la inflación fue en ascenso durante todo el año. Y lo que está pasando ahora es que el conflicto en Ucrania incrementó gran parte de los precios de las exportaciones de Brasil, y también favoreció la recepción de los flujos hacia ese país. Algo que se ve acompañado por una posibilidad de ver un Lula moderado y no tan extremo como se pensaba en otro momento. Esto genera cierto atractivo que en algunos activos se está empezando a evidenciar”, señaló a Ámbito el consultor económico Santiago Manoukian.
Al analizar la competitividad del tipo de cambio, Manoukian sostuvo que “un real más apreciado nos viene favoreciendo en lo que va del año”. “Si bien eso es una realidad y puede ayudar a que el Banco Central devalúe un poco menos de lo que debería si el real se hubiese depreciado más, es difícil ver que haya un impacto fuerte en el corto plazo de esa ganancia de competitividad. Porque las exportaciones a Brasil son mayormente industriales, por lo que son más sensibles a la variación del producto entre ambos países que a la competitividad cambiaria. Eso históricamente se ha verificado de esa manera”, remarcó.
Por su parte, de acuerdo a análisis de consultoras privadas, “hay dos factores que ayudarían” a la entidad dirigida por Miguel Pesce a evitar “una mayor depreciación del tipo de cambio real”. Por un lado, señalan, “la inflación de nuestros socios comerciales promediaría el 1% mensual en marzo, con lo cual el tipo de cambio nominal podría crecer hasta 1 punto porcentual por debajo de los precios sin alterar la competitividad cambiaria”. Por otra parte, “las monedas de nuestros socios comerciales (el Real, entre ellos), se vienen apreciando en términos nominales en lo que va del mes, favoreciendo nuestra paridad cambiaria”.
“Sin embargo, la inflación mensual superaría el 5% en marzo y, si el BCRA no acelera el crawling-peg, no habrá inflación ni depreciación externa que alcancen para mantener la competitividad cambiaria”, remarcaron.
Impacto en la balanza
De todas formas, al analizar el intercambio comercial con Brasil y aventurar cómo puede evolucionar a lo largo del año, se torna más determinante el crecimiento de su economía que la variación del tipo de cambio.
Al respecto, días atrás desde la consultora Abeceb señalaron: “Si bien en lo que va del año ganamos competitividad frente a nuestro principal socio comercial debido a la apreciación del Real (producto de las reiteradas subas de la tasa SELIC, los elevados precios de los commodities y la llegada de capitales extranjeros), la noticia no alcanza para entusiasmarse por varios motivos”.
“En primer lugar, en los próximos meses el Real podría comenzar a depreciarse nuevamente en un marco de mayor volatilidad financiera, algún ajuste al alza de la tasa de la Fed (aunque menor a lo previsto tiempo atrás por el conflicto de Rusia-Ucrania) y factores endógenos asociados a la incertidumbre derivada de los resultados de la elección presidencial de octubre, para terminar el año en un nivel cercano a los R$ 5,35 o 5,45 (similar al promedio de 2021). En segundo lugar, pese a que un Real apreciado nos ayudaría a ganar o conservar competitividad, es difícil que veamos un efecto directo en el corto plazo, dado que la mayoría de nuestras exportaciones a Brasil son industriales, por lo que son más sensibles al ciclo económico que a la competitividad cambiaria”, remarcaron desde Abeceb.
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