El crédito al sector privado continuó su camino ascendente en agosto, en línea con lo sucedido durante prácticamente todo 2006. El mes pasado, el aumento llegó a 2,8% y en términos interanuales acumula una mejora de 38,9%.
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Todas las líneas crediticias mostraron aumentos durante el mes pasado. Pero la que dio el salto más importante, tal como viene sucediendo desde 2005, es la de préstamos personales. Creció 5,6% y en los últimos 12 meses ya aumentó 76,9%.
Asimismo, sobresale un salto de 4,5% en el crédito prendario, mientras que es bastante más modesto lo sucedido en el rubro de hipotecarios, que creció 1,5%. Justamente, el gobierno está empeñado en conseguir un repunte mayor de este tipo de líneas, que viene bien rezagada respecto del resto.
El último mes no se notó (al menos con nitidez) la consecuencia del aumento de encajes definido por el BCRA. Algunos banqueros habían estimado que generaría una retracción del crédito debido a la mayor absorción de pesos, pero esto aún no se ha verificado. En realidad, lo más duro de esta medida comienza a regir desde este mes, ya que no se autorizará a los bancos a mantener el efectivo en caja contabilizado como encaje. Las entidades deberán adaptarse gradualmente en el plazo de tres meses a esta normativa.
En donde sí se observó con mayor claridad el efecto de las medidas es en el comportamiento de los depósitos del sector privado. Hubo una caída de 6% en las colocaciones a la vista (cuenta corriente y cajas de ahorro), mientras que los plazos fijos aumentaron 5,2%. Esto se debe a que el BCRA decidió castigar con mayor inmovilización a los depósitos a la vista, con lo cual los bancos generaron incentivos para que sus clientes volcaran más fondos a plazo fijo, en especial en el segmento mayorista (como ocurre con los fondos comunes de inversión o compañías de seguro).