Buenos Aires apunta a recuperar lugar de centro de negocios
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El plan prevé la llegada de millonarias inversiones que servirá para motorizar el desarrollo de emprendimientos turísticos, tecnológicos, culturales y deportivos. Algunos de ellos tienen que ver con el regreso de la Fórmula 1 (un tema que se está trabajando intensamente con la Secretaría de Turismo de la Nación), el Mun-dial de Voley, el paso de una regata internacional y convertir a Buenos Aires en la sede de las Olimpíadas 2012 (un sueño que, también, supo desvelar al ex presidente Carlos Menem).
«Creemos que Buenos Aires es la gran puerta de entrada a la Argentina y también el destino preferido de las personas que arriban al país, por lo que debe recuperar su posición de gran centro de turismo», estimó el subsecretario de Turismo, Jorge Purciarello, cabeza visible de esta cruzada.
La estrategia del pretendido despegue turístico también tiene un costado económico: se trabaja en el reintegro del IVA a turistas extranjeros en un plan progresivo, y de alentar el turismo interno a través de considerar el gasto que se produzca deducible del Impuesto a las Ganancias, además de considerar seriamente al turismo como una industria capaz de generar ingreso de dinero y puestos de empleo.
«El turismo nunca fue visto por los políticos como una actividad productiva, hoy afortunadamente ha cambiado esa imagen y se ha convertido en una de las ruedas principales de desarrollo económico», afirma Purciarello.
«Los mercados se van a acomodar a la situación, porque Buenos Aires sigue siendo la mejor oferta en la geografía del país. No en vano la revista 'Fortune' la ubica en el cuarto puesto como uno de los lugares muy buenos para negocios, después de Tokio, Nueva York, y Londres», se entusiasma el jefe de Turismo porteño en diálogo con Ambito Financiero.
Algunas estadísticas le dan la razón: durante los últimos años desembarcó en la Ciudad un importante número de cadenas de hoteles, que significó una inversión de 310 millones de dólares. En el período 1995-2000 se inauguraron 49 hoteles, y este año se espera estrenar otros seis establecimientos.
Respecto de la categoría cinco estrellas, en 2000 no hubo modificaciones si se compara con 1995, ya que en ambos años se registran 10 establecimientos, en cambio en el segmento cuatro estrellas, este año hay 48 y 40 en 1995, una variación de 20 por ciento. Además, de 25 hoteles en vías de categorización, doce solicitaron categorías de cuatro o cinco estrellas.
Otro dato para tener en cuenta: en el año 1995 Bueno Aires contaba con 314 habitaciones, hoy cuenta con 1.277 y unas 47.019 plazas entre hoteles, apart hoteles y hospedajes.
«Todo este crecimiento estuvo apuntalado por la llegada de cadenas internacionales como Howard Johnson, Hilton, Holiday Inn y Meliá, entre otros», sostiene Purciarello y subraya que «afortunadamente hay una camada de hoteleros que empiezan a ver al turismo como una empresa productiva».
En ese sentido, el funcionario indicó que cada una de las agencias debería ser «una muestra de Buenos Aires en el exterior», y remarcó que la Jefatura de Gobierno está trabajando con el Banco Ciudad a fin de lograr créditos blandos que permitan el crecimiento y beneficien a los operadores receptivos porteños. «Sin decisión política esto no se hubiera logrado y, en este sentido, hay que destacar la actitud de Aníbal Ibarra que ha captado la importancia de la actividad turística», remarcó.
Purciarello también destacó el aumento de las ferias, congresos y convenciones, y adelantó que una de las primeras leyes aprobadas en la Legislatura tiene que ver con el llamado a licitación para la construcción de un centro de convenciones y para un estadio cerrado en la zona sur con capacidad para 15 mil personas, que será sede del Mundial de Voley en el año 2002.
En el lapso 1994-1999, la realización de estos eventos creció cerca de 66 por ciento, pegando un salto de 30 por ciento en 1997.
El impacto se tradujo en los 1.215 millones de dólares invertidos en 1999. «Esto demuestra que hemos llegado a un límite en la capacidad para ofrecer, pero no tenemos un techo en la demanda para realizar este tipo de eventos en la Ciudad de Buenos Aires», remató Purciarello.
Se estima que en el verano próximo arribarán a Buenos Aires cerca de 100 mil personas que desembarcarán de los lujosos y exclusivos cruceros, boom del momento en turismo.
Los cálculos más optimistas que se hacen aseguran que ese número de personas dejará por lo menos 20 millones de dólares en la Ciudad.


