6 de noviembre 2002 - 00:00

Buenos Aires parece provincia pobre por empleados públicos

Buenos Aires parece provincia pobre por empleados públicos
La Ciudad de Buenos Aires se iguala a La Rioja y a Catamarca en que la administración pública es el primer empleador, con 14% de la población ocupada en el distrito.

Aníbal Ibarra, que gobierna la Capital Federal, contabilizará hoy ese fomento del empleo, cuando los datos sean analizados en su seminario porteño. Los guarismos dan cuenta de que, en la Ciudad de Buenos Aires, el empleo público es el que más puestos de trabajo conserva respecto del resto de las actividades que se desarrollan en la zona, con una fuerte caída en la industria y la construcción.

Los porcentajes fueron considerados en la onda octubre desde 1993 hasta 2001, de acuerdo con la encuesta permanente de hogares que realiza el INDEC y con estadísticas propias del Centro de Estudios de Desarrollo Económico Metropolitano (CEDEM), área que depende del frepasista Eduardo Hecker.

La participación de la administración pública como empleador aumentó 26,2% en esos ocho años y hasta la fecha conserva la primacía sobre otros empleos. Esta participación compara a la Ciudad de Buenos Aires con La Rioja o Catamarca, provincias pobres donde las dependencias oficiales sostienen a la mayoría de las familias. El incremento, volcado en la ley de presupuesto 2003 que presentó el Gobierno porteño a la Legislatura, se traduce en la actualidad en 126.206 empleados municipales, de los cuales 71.538 son docentes, 26.818 pertenecen al área de Salud (más de 10% administrativos) y, entre otras particularidades, 5.974 conforman la planta transitoria de la gestión de Ibarra, a la que deben sumarse los contratados que día a día nutren renglones del boletín oficial de la Capital Federal.

En 2001 -de acuerdo con el CEDEM, a cargo de Matías Kulfas- en la Ciudad de Buenos Aires trabajaban 1.900.000 personas, de las cuales 900.000 venían de los municipios del conurbano bonaerense. En los índices de mayo pasado la tasa de desocupación porteña fue 16,3% y la del Gran Buenos Aires, 24,2%. Con esa tendencia, el empleo público adquiere mayor relevancia que el año pasado, porque 266.000 personas estarían empleadas tanto en la administración porteña como en la nacional y de provincias que tienen sus oficinas en el distrito. En la actualidad, cerca de 50% de esos empleos oficiales está bajo la órbita de Ibarra.

Para el director del CEDEM, «durante 2002 la economía porteña sufrió las consecuencias de la debacle económica y financiera que se produjo a fines del año pasado y comienzos del presente». Kulfas explica que «recién a partir de abril-mayo se comenzaron a evidenciar algunas señales de recuperación, fundamentalmente en la actividad turística y también en el comercio y la industria». El funcionario consideró, además, que la tasa de empleo público «es muy inferior a la de otros distritos» y se explicaría por la baja en el empleo formal privado.

En otro sentido, la actividad financiera y de seguros fue la que mayor aumento registró del '93 a 2001. El incremento fue de 58,3%, aunque esa área laboral es una de las que menos puestos generaba, 5,9% en octubre 2001.

Las tasas negativas, de 20% a 40%, se registran en la actividad industrial, la construcción y el comercio mayorista. En menor proporción, la caída afectó al comercio minorista, restoranes, hoteles y servicios públicos privatizados. Otra fuente de empleo que creció en la Capital en los últimos años es la de servicios a empresas, que incluye profesionales y consultorías.

Dejá tu comentario

Te puede interesar