20 de abril 2001 - 00:00

Bush a De la Rúa: "Confío en que la Argentina va a salir adelante"

El presidente de los EE.UU. fue optimista sobre el futuro del país: dijo en Washington que su gobierno confía en que la economía argentina saldrá adelante. Al recibir a Fernando de la Rúa en la Casa Blanca para una visita privada, el mandatario norteamericano señaló además que la Secretaría del Tesoro de su país hace un seguimiento día a día de la marcha de la economía de nuestro país y que por eso tiene confianza en que superará la crisis. "Queremos que a nuestro amigo le vaya bien económicamente, es nuestro interés que nuestro socio comercial sea fuerte económicamente y estamos trabajando estrechamente con el ministro de Economía, Domingo Cavallo, y escuchando lo que está haciendo", comentó Bush. La señal es clave por la renovada desconfianza existente en Wall Street sobre el país. "Estamos dispuestos a apoyar a la Argentina y creemos que están haciendo progresos para superar estas dificultades de corto plazo", remató Bush.

Bush a De la Rúa: Confío en que la Argentina va a salir adelante
Washington, EE.UU. (especial) - George Bush le manifestó ayer aquí a Fernando de la Rúa, en el pasaje más importante de la entrevista que mantuvieron en la Casa Blanca durante más de 40 minutos, que su gobierno confía en que la economía argentina mejorará. «La Secretaría del Tesoro -dijo Bush-hace un seguimiento día a día de la situación económica de la Argentina. Por eso confío en que van a salir adelante.»

En la reunión ocupó un lugar central también el debate sobre la creación de un mercado común en América, tema que todos los mandatarios del continente negociarán durante 48 horas desde hoy en Québec, Canadá. De la Rúa reconoció el hecho de que Bush hubiera recibido en pocos meses de su mandato a los principales presidentes americanos. Bush le respondió: «Me crié en Texas, un estado muy identificado con lo hispánico. Como gobernador, además, pude ver los beneficios de la asociación con México para los dos países».

Comitiva

De la Rúa ingresó en la Casa Blanca pocos minutos antes de las 15 hora local acompañado de Adalberto Rodríguez Giavarini; el embajador argentino en Estados Unidos, Guillermo González; y el secretario de Finanzas, Daniel Marx. Bush lo esperaba acompañado por el secretario de Estado, Colin Powell; el representante comercial de los Estados Unidos para Latinoamérica, Robert Zoellick; el jefe de Gabinete, Andrew Car, y el embajador en Buenos Aires, James Walsh.

Un primer tramo de saludos entre los dos presidentes fue público, lo cual permitió escuchar la frase más sonora de De la Rúa: «No hemos venido a pedirles plata, señor presidente; tenemos nuestro programa de financiamiento ya aprobado».

«Creemos que están haciendo progresos con su plan de estabilización, pero la ayuda del FMI es una solución a corto plazo. Más allá de esto, a largo plazo, lo importante es consolidar la integración regional», le respondió el mandatario estadounidense.

Fundamental

A su turno, De la Rúa dijo: «Debemos ir adelante en la configuración de un acuerdo hemisférico equitativo, justo, que promueva el comercio y la libertad de las actividades y el crecimiento de nuestro pueblo. La ampliación y la apertura de los mercados son fundamentales para la libertad, la vida y el desarrollo de los pueblos; ésta es la iniciativa de los Estados Unidos en este sentido», agregó el mandatario argentino.

Tras las palabras de medido respaldo al futuro económico argentino expresadas por
Bush, fue cuando De la Rúa aclaró: «Nadie debe pensar que vine a pedirle plata al presidente, porque tenemos nuestro programa de financiamiento ya aprobado».

En ese sentido,
Bush señaló: «El Departamento del Tesoro está trabajando estrecha y consistentemente con su contraparte del gobierno argentino en un esfuerzo común. Queremos que a nuestro amigo le vaya bien económicamente, es nuestro interés que nuestro socio comercial sea fuerte económicamente, y estamos trabajando estrechamente con el ministro de Economía, Domingo Cavallo, y escuchando lo que está haciendo», comentó Bush. De la Rúa agradeció el apoyo de los Estados Unidos a la Argentina y expresó su satisfacción, porque «hay principios y valores comunes que compartimos y una amistad que hoy vengo a honrar al presidente de los Estados Unidos».

Cuando terminaron estos sombrerazos, las dos comitivas quedaron a solas y empezó un diálogo más articulado y menos protocolar:

- De la Rúa
agradeció en la persona de Bush el apoyo de EE.UU. a la economía, especialmente por la tarea de su antecesor, Clinton, en la obtención del blindaje financiero en diciembre pasado. Aquí Bush manifestó la confianza en que la economía argentina saldrá adelante.

- De la Rúa
coincidió en el interés de su gobierno en avanzar en la negociación del tratado de libre comercio, pero advirtió que sus compromisos con el Mercosur le imponen una negociación del ALCA desde la región. Bush reconoció que la reunión del ministros de comercio en Buenos Aires hace dos semanas permitió que la cumbre de Québec rinda frutos. «Estoy muy contento con que se haya ratificado la fecha del año 2005, porque eso permite que la reunión de mañana tenga una agenda eficiente».

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Aquí recordó Bush su experiencia con el NAFTA como gobernador de Texas y su percepción personal de los beneficios del acuerdo. El anfitrión justificó así, en esa observación, que la principal batalla de su gobierno es por obtener del Congreso la autorización para negociar el tratado de libre comercio (ALCA) por la vía rápida («fast track»), es decir, sin tener que pedir que los legisladores aprueben cada tramo de la negociación, sino que le permitan hacerlo en bloque. Esa autorización fue pedida ya por su padre cuando era presidente y después por Bill Clinton durante sus ocho años como presidente, pero el Congreso siempre se las negó por presiones de los sindicatos, que temen que haya traslado de industrias a paraísos laborales.

Repaso

- Este asunto los llevó a un repaso de la situación en el continente. Colombia le hizo decir a De la Rúa que el país le brinda todo el apoyo político que puede acercarle en el llamado «grupo de amigos» (ente informal de asesoramiento a Andrés Pastrana). Sobre Venezuela, los dos manifestaron su interés en la que les pueda aclarar hoy en Québec Hugo Chaves sobre la reservas sobre el tema comercio que quiere imponer ese país en las negociaciones de Québec. Hoy De la Rúa tiene prevista una reunión a solas con Chaves.

- Bush
repasó sus papeles y reconoció los beneficios de la presión de la Argentina para imponer en el debate de Québec una cláusula que sancione a los países que no respeten los principios democráticos.

-
Hubo un momento de distensión cuando Bush se explayó sobre sus conocimientos sobre los países del continente. Se detuvo, naturalmente, en la Argentina. «Me han hablado mucho de la Patagonia y de la pesca en esa región de la Argentina. Desde ya, le digo que quiero visitar su país.» Esta mención pareció recordarle algo a De la Rúa. Manoteó unos papeles de su carpeta y dijo: «Ah..., pero no sólo la pesca en la Patagonia... Ya que me dice esto, aprovecho para invitarlo formalmente a una visita oficial a la Argentina en la fecha que considere más conveniente». Bush agradeció la invitación y le pasó el tema a Colin Powell, quien anotó.

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