18 de enero 2008 - 00:00

Bush pidió al Congreso que apruebe medidas por u$s 145 mil millones para reactivar la economía

Bush pidió al Congreso que apruebe medidas por u$s 145 mil millones para reactivar la economía
El presidente de Estados Unidos, George W. Bush, pidió hoy al Congreso que apruebe "lo antes posible" un plan temporal por valor de unos 145.000 millones de dólares para reactivar la economía del país, que, advirtió, está en serios problemas.

La oposición demócrata, que controla el Congreso, recibió con optimismo el anuncio del presidente y prometió trabajar para tener listas las medidas de inmediato. Los mercados, por el contrario, se mostraron cautos ante la falta de detalles y continuaron con las pérdidas que son hasta ahora la tónica en 2008.

Bush solicitó que el plan incluya reducciones de impuestos para los ciudadanos. "Los estadounidenses podrán usar este dinero como les parezca: para ayudar a pagar sus facturas mensuales, cubrir los altos costes en las gasolineras o pagar otras necesidades básicas".

Según explicó el secretario del Tesoro, Henry Paulson, la intención de la Casa Blanca es que las reducciones de impuestos para los contribuyentes se lleven "la mayor porción" del paquete de medidas. Paulson no precisó sin embargo si se hará especial hincapié en las familias con más bajos ingresos.

Además, el plan debe incluir incentivos a la inversión para las empresas, "incluidas las pequeñas". "(Las medidas) animarán a los empresarios a expandir sus operaciones, crear nuevos trabajos e inyectar nueva energía en nuestra economía", agregó Bush.

El presidente insistió en que el plan debe ser temporal y rápido, y lo cifró en el 1 por ciento del Producto Interior Bruto (PIB) del país, aproximadamente unos 140.000 millones de dólares. Paulson especificó que la cantidad concreta debería oscilar entre los 140.000 y los
150.000 millones.

Los demócratas dieron la bienvenida a las medidas "para proporcionar un alivio urgente a los millones de estadounidenses que afrontan dificultades económicas", afirmó la líder de la Cámara de Representante, Nancy Pelosi. "Ansío trabajar con el presidente para
implementar soluciones responsables", aseguró el líder demócrata en el Senado, Harry Reid.

El jueves Bush mantuvo una conferencia telefónica con los líderes en el Congreso. Según publicó hoy el diario "The Washington Post", Reid se enfadó enormemente cuando Bush les dijo que hoy anunciaría las medidas, hasta el punto que debió ser calmado por otros participantes. Hoy, sin embargo, se mostró más conciliador en un comunicado. "Estoy animado y comparto la visión del presidente de que necesitamos una acción rápida y no partidista para fortalecer nuestra economía", afirmó.

La bolsa de Nueva York acogió con escepticismo las líneas generales delineadas por Bush, que no lograron frenar la caída de los principales índices. El Standard and Poors 500 cayó un 0,6 por ciento y cerró su peor semana en cinco años, con una caída del 5,4 por ciento. El Dow Jones de Industriales perdió hoy un 0,49 por ciento y el tecnológico Nasdaq cayó un 0,29 por ciento.

Las últimas encuestas entre la ciudadanía aceleraron en Washington la necesidad de acción. Un sondeo publicado esta semana en la revista "Fortune" asegura que el 57 por ciento de la población está convencida de que habrá recesión en los próximos doce meses, mientras que el 19 por ciento asegura que ya existe.

Citando a su equipo económico, el presidente aseguró al público que, pese a que la economía tiene "una base sólida", existen "áreas de preocupación real".

En un discurso desde la sala Roosevelt de la Casa Blanca transmitido por todas las grandes cadenas de televisión, Bush confirmó a los estadounidenses las dificultades a las que se enfrenta la economía del país.

"Mis consejeros y muchos expertos externos esperan que nuestra economía siga creciendo este año, pero a un ritmo menor del que disfrutamos en los últimos años. Y existe el riesgo de un giro a la baja", agregó Bush.

El panorama económico estadounidense se ensombreció desde que en julio y agosto se desatase la mayor crisis hipotecaria en décadas, que tuvo repercusiones inmediatas en los mercados financieros. El oscurecimiento se aceleró por el alto precio del petróleo, hasta tal punto que el consumo se frenó de tal manera que la temporada navideña registró el menor crecimiento de las ventas en más de un lustro. En diciembre, el desempleo alcanzó además el cinco por ciento, el dato más alto en dos años.

Por todo ello, algunos economistas creen que la mayor economía del mundo está ya en recesión. La administración de Bush, apoyada por el jefe de la Reserva Federal, Ben Bernanke, cree sin embargo que por el momento sólo se produjo una desaceleración del crecimiento.

En una comparecencia en el Congreso el jueves, Bernanke dio su bendición a un paquete de medidas inmediatas y temporales como el delineado por Bush hoy. Además, la Fed prometió cumplir con su papel para reactivar la economía, por lo que los mercados esperan una nueva bajada de tipos de interés el 30 de enero de hasta medio punto porcentual.

Bush pretendía anunciar sus ideas para estimular la economía en el Discurso sobre el Estado de la Unión el 28 de enero. Pero durante su reciente viaje a Cercano Oriente los demócratas, que controlan el Congreso, presionaron para acciones inmediatas.

La Casa Blanca prometió trabajar de inmediato con el Congreso para alcanzar un acuerdo con los dos grandes partidos de manera que las medidas puedan entrar en vigor lo antes posible.

Dejá tu comentario

Te puede interesar