22 de marzo 2005 - 00:00

Caída de mercados en el mundo y aquí en títulos y Bolsa

Los mercados en el mundo tienen claro que hoy Alan Greenspan volverá a subir las tasas en EE.UU. Nadie lo duda. Pero sí preocupa que repetirá esa medida en abril y probablemente a lo largo del año. Ayer fue una jornada inusual en la plaza financiera internacional: bajó todo, desde bolsas hasta títulos públicos. Y activos como el oro y la plata, que usualmente son el refugio en momentos de incertidumbre, también cayeron. Los commodities, como la soja, también. La Argentina no pudo escapar a esta tendencia con pérdidas de hasta 3% en acciones y bonos. Desde Venezuela llegó ayer la confirmación de que en abril comprarán u$s 500 millones en títulos de la deuda argentina. No afectó precios. El dinero en el mundo en este panorama se está dirigiendo a EE.UU. hasta tener más certezas.

El mercado operó ayer con el síndrome de la suba de tasas en Estados Unidos: poco volumen y bajas generalizadas en bonos y acciones.

Los inversores están paralizados; no toman decisiones. Los que se apresuran, malvenden. Por eso ayer, el índice Merval de las acciones líderes perdió 3% a 1.4141,40 puntos, con escasos $ 57 millones negociados, la mitad de lo habitual.

El magro monto de negocios mostró que los que venden apresurados se llevan la peor parte. Pero hay quienes quieren irse del mercado bursátil a cualquier precio, porque se cortó con este fuerte golpe la recuperación insinuada en las tres últimas ruedas de la semana pasada. Se alejó, para muchos, la esperanza de que la Bolsa vuelva a los 1.500 puntos.

La Bolsa acumula una baja de 9,25% en lo que va del mes y en el año subió sólo 2,84%. Hasta ahora, ha sido un mal negocio invertir en acciones y el escenario externo no prenuncia un alivio cercano.

Ayer, las tasas de los bonos del Tesoro de Estados Unidos a 10 años subieron a 4,527%, mientras se aguarda que hoy la Reserva Federal suba las tasas de corto plazo a 2,75% anual, desde su presente nivel de 2,5%. La tasa de 10 años es la de referencia del mundo porque es a la que se endeudan las grandes empresas cuando emiten sus obligaciones negociables. En cambio, la de corto plazo afecta a bancos y particulares. Pero más importante que la suba de las tasas de hoy, será el comunicado de la Reserva Federal. Hasta ahora se encargaba de explicar que las subas en el futuro iban a ser mesuradas. Si quita hoy esta palabra del comunicado, se puede interpretar que en el futuro las puede subir a un ritmo de medio punto por vez y eso será complicado para el mundo. Las opiniones en Estados Unidos están abiertas: algunos creen que a fin de año la tasa corta llegará a 3,5% y otros dicen que será de 4%. En tanto, nadie ve por debajo de 4,75% la tasa de los bonos a 10 años. A ese nivel, los bonos serán una aspiradora de fondos del mundo y voltearán los precios de los títulos de los países emergentes.

• Mala noticia

El movimiento es una mala noticia para la Argentina y golpea directamente a los bonos posdefault en dólares que ayer perdieron 1,5%, como fue el caso de los BODEN 2013. Los BODEN 2012, en cambio, bajaron 0,60% porque no tienen límites en la tasa que pueden pagar, lo que no ocurre con la serie 2013.

Los bonos posdefault en pesos, que deberían estar al margen de lo que pasa con las tasas ya que se indexan por el costo de vida, están pagando el precio de un mercado que está deprimido porque a la salida del default de la Argentina, los inversores no encontraron nada de lo bueno que esperaban.Además de la suba de la tasa de Estados Unidos, el inversor se encuentra conque habrá nuevas emisiones de bonos argentinos que afectarán a los ya existentes. Por eso el BOGAR 2018, el bono más largo, está pagando con sus caídas diarias este desmejorado ambiente. Ayer retrocedió otro 0,20%. Los bonos más enteros son los BOCON PRE8 y PRO12, pero ayer perdieron 0,30%.

Los bonos poscanje no se animaron a asomarse al mercado. Se intentó armar algo con los Discount en pesos y les fue mal, ya que perdieron 1,20% y negociaron sólo $ 4 millones en el
Mercado Abierto Electrónico (MAE).

• Vencimiento

Lo más destacado pasó por una Lebac que vence a fin de mes y le quedan 8 días de vigencia. Como la tasa para ese lapso da el equivalente a 2,85% anual, atrajo negocios por $ 200 millones. Fue la excepción en un mercado depresivo.

Los exportadores se asociarona la pesadez del día e ingresaron apenas u$s 33,3 millones. No hizo falta que el Banco Central y el Nación intervinieran para sostener el dólar, ya que cuando la divisa cayó a $ 2,914 en el mercado mayorista, al igual que sucede hace seis ruedas, aparecieron compradores privados y la subieron a $ 2,92. Para hoy, el dólar quedó a $ 2,916 para la compra y $ 2,917 para la venta sin tendencia, ya que las órdenes de compra y venta están igualadas.

Pero si en la Argentina terminó una época favorable donde los bonos posdefault dejaron fuertes ganancias en dólares en poco tiempo, en Estados Unidos finalizó otro gran negocio: el de los que tomaban dinero a corto plazo y los colocaban en bonos del Tesoro a 30 años para ganarse la diferencia de tasas. Esta brecha dejó de ser importante por el derrumbe de los bonos a 10 años, que provocó una fuerte suba de su renta que se acercó en forma riesgosa a la de 30 años.

El petróleo terminó complicando a todos. La suba de los combustibles en Estados Unidos trae inflación. La diferencia con la Argentina es que ellos corrigen sus problemas internos con herramientas de la economía, la Argentina cree en los boicot y el voluntarismo.

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