Cámara de Nueva York avaló fallo de Griesa y Argentina puede pagarle a los fondos buitre
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Por los pasos formales para completar las operación, la Argentina no podrá completar el pago a los fondos buitre mañana mismo como había acordado con NML.
Igualmente, el abogado de Paul Singer, Robert Cohen afirmó que si la Argentina logra pagar en las próximas dos semanas "será magnífico", por lo que no dramatizó la fecha del 14 de abril. Así, en declaraciones a agencias internacionales de noticias, Cohen admitió que el fondo buitre que le inició un juicio al país y se lo ganó, no dejará caer el preacuerdo alcanzado con la administración de Mauricio Macri.
Otro de los abogados del NML, Matthew McGill, afirmó ante la Corte de Apelaciones que el preacuerdo con Argentina "seguirá en pie más allá del jueves".
Así NML y compañía no romperán el acuerdo a partir de las 12 de mañana, momento en el que entrarán a correr mayores intereses por el lapso de una semana, que es lo que demorará el pago de la Argentina. Esos intereses saltarán del 2% al 4,8% en términos anuales.
Tras escuchar los argumentos de las partes, los tres jueces de la corte decidieron ir a un cuarto intermedio, que se prolongó por 10 minutos, algo inusual según indicaron abogados presentes en la audiencia.
Tras ese lapso, los magistrados, vestidos con su toga negra, volvieron a sus sillas y avalaron la posición argentina y condicionaron al juez Thomas Griesa a que vele por "los pasos necesarios para el cumplimiento" de los pagos de la Argentina a los holdouts.
La sesión comenzó puntual a las 10 de la mañana, hora local, luego de que se escucharon tres martillazos.
El primero en disertar fue el abogado Michael Spencer, quien defendió la postura de los pequeños bonistas, que tienen en su poder 600 millones de dólares, y que rechazaban la oferta argentina, porque no querían recibir el 70% de sus acreencias, sino el 100%, y porque consideraron que el país "no negoció" con ellos y que, en cambio, "se trata de una oferta de tómalo o déjalo".
La defensa de Spencer fue uno de los argumentos más fuertes contra la posición argentina, ya que indicó que "los derechos de la minoría de acreedores debía ser escuchada", si bien luego no alcanzó.
Del otro bando, quien defendió a la Argentina fue el abogado Paul Clement, que fue contratado especialmente para la ocasión, luego de una decisión que tomó en conjunto el ministro con el equipo de Finanzas, según reconoció Prat Gay.
Clement explicó que se trataba de "una cuestión práctica", que la Argentina necesitaba levantar estas restricciones para poder reingresar a los mercados de capitales y poder pagarle a los acreedores.
Clement insistió en la necesidad de levantar las restricciones ya que tampoco puede pagarles a los bonistas reestructurados. "Si Argentina hubiera podido pagarle a los acreedores de alguna manera por fuera de Estados Unidos ya lo habría hecho", enfatizó.
En cambio, el abogado de NML, Mathew McGill, y de Aurelius, Edward Friedman, solicitaron que la Corte mantenga las restricciones para que la Argentina cumpla con los acuerdos, y eventualmente utilice reservas, hasta esperar la entrada de capitales de los mercados.
Otros de los que salió a defender férreamente la posición argentina fue el abogado de Kenneth Dart del fondo Montreaux, uno de los fondos buitre que acordó con la Argentina y pidió levantar las restricciones en contra del país.
Luego de conocer el veredicto, el derrotado Spencer, representante de los pequeños bonistas, admitió que "seguramente vamos a hablar con el gobierno argentino", para un eventual arreglo.
Además de Pollack, asistieron Jay Newman, el adminsitrador del fondo NML, y otros abogados, y representantes de fondo de inversión, interesados en el desenlace de la saga pari passu del caso argentino.
Por la Argentina, estuvieron también presentes el jefe de Gabinete de la Secretaria de Finanzas, Pablo Quirno, y el asesor legal, Eugenio Bruno.



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