Canadá podría reabrir su mercado a las carnes argentinas la semana próxima. Desde Agricultura se espera con ansiedad la buena nueva, que había sido prometida para esta semana, ya que los canadienses eran los principales compradores hasta agosto del año pasado, cuando se frenaron los envíos a los países del norte de América como consecuencia de la crisis por fiebre aftosa que estalló en Sudamérica. Canadá y Estados Unidos permitieron el año pasado ingresos adicionales por u$s 70 millones sobre colocaciones que en el primer semestre de 2000 rondaban en u$s 330 millones por exportaciones de carne vacuna.
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La decisión canadiense ya está tomada políticamente por el principal socio de Estados Unidos en el NAFTA. No obstante, el pronunciamiento oficial se demoró por cuestiones burocráticas.
La liberalización del mercado americano fue el paso clave para acelerar la decisión de Canadá y México.
El cierre de los mercados de EE.UU. y Canadá fue un duro golpe para los exportadores argentinos de carne, ya que el crecimiento del NAFTA permitió un aumento en el ingreso global de 7%, al menos durante el primer semestre del año pasado.
De las casi 170 mil toneladas peso producto de carnes exportadas en los primeros 9 meses de 2000, Estados Unidos totalizó compras por 17,1%, mientras que Alemania completó 14,1% y Canadá, 13,9%. En carnes frescas, las colocaciones fueron lideradas por Canadá en volumen, para los cortes más importantes.
La restricción impuesta por los canadienses ante el temor de rebrote de fiebre aftosa en Sudamérica se verifica en los números. Según los últimos datos oficiales, Canadá compraba entre 3.100-3.400 toneladas mensuales de carne antes de la crisis. Luego de difundidos los problemas sanitarios, los canadienses adquirieron poco más de 1.000 toneladas en agosto y alrededor de 200 toneladas en setiembre, con un recorte de 78% en volumen.