Una rueda con dos mercados. Hasta media hora después del mediodía, los tres grandes índices moviéndose del lado perdedor. De ahí una suba, y quince minutos después de las dos de la tarde, se tocaban los máximos del día. A partir de entonces, en realidad fue muy poco lo que cambió y para cuando sonaba la campana de cierre el Promedio Industrial trepaba 0,31% a 10.489,42 puntos, con un volumen algo por debajo de lo habitual (1.390 millones de acciones). Pero así como podemos hablar de una dicotomía en el tiempo, entre mercados se vio algo similar ya que el NASDAQ no sólo ganó un más interesante 0,7% sino que esto fue acompañado por un volumen superior a lo habitual (más de 1.900 millones de papeles). Al momento de buscar algún elemento con el que explicar el malhumor de la mañana, lo más destacable fueron la suba del petróleo, que cerró en u$s 48,8 por barril y el desplome de 2% del Nikkei y al recorte de las proyecciones de crecimiento para el mundo que realizó el FMI. Más difícil resultaron las cosas para explicar la recuperación de los precios, aunque muchos hablaron de un mercado vendido en el cual se salió a cubrir posiciones antes del feriado de este jueves, que en la práctica prolongará el fin de semana. Si bien las variaciones porcentuales no fueron demasiado significativas, es claro que el optimismo fue algo más que lo que marcan los fríos números, ya que sólo el grupo de las telefónicas quedó del lado perdedor. Con apenas un par de días "reales" por delante y pocas noticias, las apuestas están a que el mercado seguirá como ha venido a lo largo de estas semanas.
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