Carne: la Sociedad Rural dice que por las medidas se perdieron u$s1.000 millones

Economía

El Gobierno prorrogaría la decisión y desde el campo no descartan acciones de fuerza.

El pasado 15 de abril el Gobierno restringió las exportaciones de carne vacuna con el objetivo de “reordenar” el sector de ganados y carnes en un contexto en el que el precio del producto en las góndolas había trepado más del 80% en tan solo un año. En este marco y a escasas horas de que venza la resolución oficial, la Sociedad Rural Argentina dio a conocer un trabajo en el que advierte que el cepo a las exportaciones provocó pérdidas por más de u$s 1.000 millones a la cadena de comercialización.

El análisis concluye que, en 135 días de estas políticas, la cadena de ganados y carnes acumuló pérdidas por u$s1.084 millones res, cifra que representa más de 8 millones por día de intervención. “Todos perdimos”, señala el comunicado emitido por la entidad ruralista.

Según la Sociedad Rural, dentro de los eslabones de la cadena los productores asumieron el monto más grande con u$s411 millones, mientras que en los frigoríficos las pérdidas alcanzaron los u$s165 millones, los operarios tuvieron una merma en sus remuneraciones de u$s59 millones. Por caída del efecto multiplicador de la actividad primaria se perdieron 209 millones y finalmente u$s240 millones exportaciones no realizadas.

Al respecto el presidente de la entidad, Nicolás Pino, afirmó que “perdimos los productores, los trabajadores, los empresarios frigoríficos, los consignatarios, los proveedores de insumos y servicios, entre otros eslabones de la cadena. No se entiende porque mantener cuotificada la exportación si nos empobrece a todos”.

Mientras tanto, desde el Gobierno, ya prácticamente confirmaron que las restricciones a las exportaciones de carne vacuna se prorrogarán al menos hasta fin de año. Como datos alentadores señalan la recuperación del consumo en el mercado interno, que en junio se ubicó por primera vez en el año por arriba de los 50 kilos por habitante por año, y la desaceleración en los precios que además mostraron un retroceso en torno al 1% en julio pasado. Según señalan, todavía las condiciones no están dadas para abrir totalmente los envíos y señalan que cuando estuvieron sin ningún tipo de restricción el precio del producto subió más de 20 puntos por arriba del índice general de inflación. “Se especuló con la mesa de los argentinos”, afirman desde el oficialismo.

En este contexto, se barajaron diversas posibilidades para levantar paulatinamente las restricciones a las exportaciones. Desde autorizar los envíos de la denominada “vaca conserva” un tipo de animal que en la práctica no se consume en el mercado interno y por el contrario es muy bienvenida en China, principal destino de las ventas locales, hasta una apertura gradual de un 5% hasta fin de año.

Lo cierto es que estas fueron propuestas que presentaron los frigoríficos exportadores y por el momento no recibieron el visto bueno del Gobierno. Solo se logró liberar los envíos de carne kosher a Israel. La mirada del oficialismo es que la situación en el mercado interno todavía no está normalizada y que una nueva escalada en el precio de la carne, lógicamente, impactaría de lleno en los precios de la canasta básica, justo cuando la inflación muestra una lenta desaceleración.

En la vereda de enfrente, el gremialismo rural insiste que ya no hay margen con el descontento de los productores ganaderos y no descartan que, de continuar las restricciones a las exportaciones, avancen con la medida de fuerza que implicaría el cese de comercialización de hacienda. A su vez, los productores autoconvocados, quizás la facción más dura del campo, van todavía más allá y buscan concretar una fuerte movilización en las rutas. La historia continuará.

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