Cautela en mercados: hablará hoy Bernanke
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La tasa del bono del Tesoro estadounidense a diez años cayó
a 4,80% anual, el nivel más bajo de los últimos cinco meses.
Los inversores ahora ya no temen más inflación, sino una
desaceleración exagerada de la economía norteamericana.
Además, el siempre volátil Oriente Medio se encuentra particularmente inestable en estos días, lo que presiona a los ya altos precios del petróleo y exacerba los riesgos de inflación que los funcionarios intentan manejar.
Eso se suma a que los grandes desequilibrios mundiales mantienen la posibilidad de una fuerte caída en el valor del dólar.
Tras dos años de una serie de 17 alzas de las tasas de interés, la Fed dio un paso al costado en su reunión del 8 de agosto, a la espera de información que arroje más luz sobre si la desaceleración de la economía ayudará a cortar de raíz la inflación.
Los mercados financieros escucharán de cerca en busca de alguna pista sobre las intenciones de la política monetaria de la Fed cuando su titular, Ben Bernanke, hable hoy en su primera excursión a Jackson Hole como titular de la Reserva Federal. Allen Sinai, economista y presidente de Decision Economics, dijo que cualquiera sean los comentarios que surjan de los funcionarios tras el fin de semana, probablemente se apeguen a un guión que ya mostraron.
«Creo que los miembros se aferrarán al libreto, y éste es el punto de vista consensuado sobre la economía y la inflación, que es una transición hacia un ritmo moderado de crecimiento y, muy lentamente, una reducción de la inflación», dijo.
Esa visión llevó a los mercados financieros a apostar que el ciclo de incrementos de las tasas alcanzó su techo con las tasas a 5,25 por ciento, y que la Reserva Federal necesitará el año que viene reducir los costos de los préstamos para respaldar la economía.
La creencia de que las tasas alcanzaron su punto máximo ganó adherentes en las últimas semanas ante la evidencia de un fuerte deterioro en el mercado inmobiliario estadounidense, una caída que muchos economistas consideran que le bajará los humos a los consumidores.
Además, el último informe sobre la inflación mostró que los precios al consumidor, sin contar los costos de los alimentos y la energía, subieron sólo 0,2 por ciento en julio, la menor ganancia desde febrero.
«Dada la clase de debilidad que hemos visto, particularmente en la industria inmobiliaria, un recorte de las tasas de interés en algún momento del año que viene, posiblemente a principios, es lo más probable.


