Un cóctel de rumores sobre la renuncia del ministro Cavallo y la declaración de una moratoria de la deuda argentina sirvieron para que las extraordinarias ganancias de la jornada anterior se esfumaran en pocos minutos. Ayer, el índice Merval cayó 4,03 por ciento y el panel de acciones argentinas líderes otro 4,53 por ciento con un alto volumen de negocios, 32 millones de pesos. Mientras que los bonos públicos perdieron entre 2% y 4%.
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Los títulos públicos fueron castigados por los inversores que liquidaron posiciones sobre todo de los bonos de mediano plazo. Lo peor pasó por el BOCON PRO1 que cayó 4 por ciento (fue el que más había subido en la semana). Entre los bonos Brady, la jornada dejó pérdidas de 1,14 por ciento en el caso del Par (65 dólares); 2,89 por ciento para el FRB (82,4 dólares) y 1,38% para el Discount que cerró en 71,5 dólares.
Los bonos Global, quizás los más golpeados por la ola de ventas, sufrieron caídas de 2,91 por ciento para la serie 2017 (83,5 dólares), de 2,22 por ciento para la del 2006 (88 dólares) y 1,97% para la 2027 que finalizó en 74,5 dólares. Con este panorama no extrañó que el riesgo-país subiera 4,58 por ciento a un nivel de 937 puntos, ya considerado como de default o cesación de pagos.
En la plaza financiera las idas y vueltas sobre los cambios en la política monetaria y la suerte de la cúpula del Central sirvieron para que los bancos presionaran sobre el mercado interbancario llevando el call money a niveles de 8,50 por ciento (anterior 6,50 por ciento) anual para la primera línea. Mientras que las operaciones entre bancos de menor rango se pactaron a 9 por ciento anual. El call en dólares subió de 6 a 7,45 por ciento anual. Los ahorristas de parabienes porque el nerviosismo del mercado se tradujo en mejores rendimientos ofrecidos sobre todo para colocaciones de más de 50.000 pesos. En este segmento por plazos fijos en pesos, bancos de primera línea pagaban más de 13 por ciento anual promedio. Por plazos fijos en dólares la tasa promedio fue de 8,47 por ciento.
Mientras Wall Street terminaba otra jornada positiva donde el Dow Jones ganó 0,73 por ciento y el NASDAQ subió casi 5%, en la región el más golpeado era Brasil. El real volvió a devaluarse frente al dólar y tras una operación del Banco Central brasileño para frenar la suba del dólar, la cotización terminó en 2,188 reales por dólar (llegó a tocar más de 2,22 reales). Por su parte, la Bolsa de San Pablo acompañó los rumores sobre la Argentina y se desplomó 3,51%. El riesgo-país de Brasil subió 2,56% a un nivel de 800 puntos.
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