Por la caída de ventas la industria textil atraviesa una profunda crisis. Según cifras de la Cámara Industrial Argentina de la Indumentaria (CIAI), en abril pasado la actividad marcó un retroceso del 18,9% interanual.
Cerró proveedor textil de Cheeky
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En este contexto, son muchas las empresas que están recortando su producción, liquidando stocks y dando vacaciones al personal. A todas estas medidas había recurrido la firma JS Textil, un taller proveedor de la marca de ropa para chicos Cheeky. Pero nada fue suficiente porque recientemente decidió paralizar completamente sus operaciones y despedir a sus más de 70 empleados de su planta en San Pedro, provincia de Buenos Aires.
En una primera instancia la empresa decidió despedir al 50% de su plantilla laboral para ajustarse de esta manera a la real demanda de su producción, pero lo hizo amparándose bajo una figura legal con la que intentaban reducir las correspondientes indemnizaciones. Ante este escenario los empleados llevaron adelante una serie de medidas de fuerza y finalmente sus dueños decidieron parar completamente la producción.
La empresa ahora estaba trabajando exclusivamente para Cheeky, pero anteriormente fue proveedora de Zara y Grisino, entre otras reconocidas marcas. En tanto, desde Cheeky explican que cuentan con otros más de 60 proveedores de calidad por lo que su stock no corre peligro.
Pero el caso de JS Textil no es un hecho aislado en este sector. La gigante Alpargatas sigue adelante con su plan para desprenderse localmente de sus activos en el rubro textil para enfocarse solo en el calzado. Explican que la confección de indumentaria en la Argentina dejó de ser un negocio rentable. Hasta el año pasado tenía siete unidades industriales, cerró tres y ahora negocia vender otras tres y si no logra hacerlo antes de fin de año decretará el cierre definitivo.
Yanina Otero




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