Renta universal: Iglesia, empresarios, piqueteros y gremios gestionan encuentro

Economía

Debut de CGT en Foro de Convergencia. Hoy hablará Alberto Fernández con ACDE. Se multiplican los foros de debate multisectoriales que buscan un intervencionismo estatal con participación de cada espacio.

La temporada de reuniones multisectoriales arrancó ayer con la CGT y el Foro de Convergencia Empresarial y promete hacerse más intensa y hasta incidir en la agenda pública: la semana que viene, con la participación de la Iglesia católica y otros actores como los movimientos sociales y el sindicalismo alternativo, un documento pondrá el foco en la necesidad de implementar un salario universal en el contexto de la pandemia. Hoy Alberto Fernández cerrará un encuentro virtual con la Asociación Cristiana de Dirigentes de Empresa (ACDE) y el lunes que viene una jornada de la Mesa de Encuentro por el Trabajo y la Vida Digna, de carácter multidisciplinaria, contará con el ministro de Desarrollo Social, Daniel Arroyo.

Los antecedentes más próximos para convocatorias de ese nivel y condición heterodoxa deben remontarse a la crisis de 2001 y a la caída económica del gobierno de Mauricio Macri, en 2018, y en particular a la instalación del debate por la emergencia alimentaria el año pasado. En los tres casos hubo impulso y protagonismo de la Iglesia, sobre todo la Pastoral Social, así como de la línea más mercadointernista de la Unión Industrial Argentina (UIA), sectores de la CGT, las dos CTA y los movimientos sociales ligados a la Unión de Trabajadoras y Trabajadores de la Economía Popular (UTEP) que agrupó al denominado “triunvirato de San Cayetano” de mayor presencia institucional en la gestión de Cambiemos.

La mayor expectativa de los foros de debate de esta semana y la próxima gira en torno del documento en elaboración por parte de la Mesa de Encuentro que tiene como referencia académica e institucional la Universidad de Lanús. El lunes habrá una convocatoria de este ámbito con la participación de Arroyo, la rectora del centro de estudios, Ana Jaramillo, la Pastoral Social de la Iglesia católica, y referentes de la UIA, la UTEP, la CGT y la CTA Autónoma. La coordinación corre por cuenta de Pablo Narvaja, director del Departamento de Desarrollo Productivo y Tecnológico de la Universidad de Lanús y sobrino de Jorge Bergoglio.

“El eje va a estar puesto en la implementación de un salario universal y de revalorizar el trabajo. Plantea que es necesario el desarrollo moral antes que el económico, y que debemos apuntalar una resignificación y reverdecer de la democracia, con la recuperación de la noción del bien común desde la mirada de los más humildes”, le dijo Narvaja a este diario. En una vereda opuesta a la que buscó proyectar Cambiemos en la gestión de Mauricio Macri el documento apuntará a “valorizar la política y el rol del Estado a partir de la experiencia de la pandemia, que mostró de qué modo los mercados se corrieron de la solución”, amplió.

El documento, bajo análisis de los participantes de la mesa, destaca la importancia del Estado en la administración de los recursos naturales y de los sistemas mixtos de explotación, así como el control social de esas producciones; también, del uso de la tecnología para el desarrollo y no para la explotación del hombre; del ingreso universal y un acuerdo productivo de alcance nacional, y hasta de la reforma del sistema financiero. Además de Arroyo, Jaramillo y Narvaja se espera el lunes la participación de monseñor Jorge Lugones, obispo de Lomas de Zamora y titular de la Pastoral Social; Hugo “Cachorro” Godoy, de ATE nacional (estatales); un referente de la UIA (se prevé que irá el vice Guillermo Moretti), Esteban “Gringo” Castro (UTEP), Juan Carlos Schmid (portuarios, extriunviro de CGT) y Luis Cáceres (ladrilleros), entre otros.

La pata empresaria de la mesa, con Moretti y la participación al menos tácita del titular de la UIA, Miguel Acevedo, busca darle mayor volumen a la convocatoria y contrarrestar así otras vertientes de la entidad fabril como la que representa Paolo Rocca (Techint), de confrontación con Alberto Fernández, o Cristiano Rattazzi (Fiat), alineado con Cambiemos. Esas líneas fueron las que impidieron el año pasado que la UIA firmara institucionalmente un documento muy duro contra la política económica de Mauricio Macri y que condenaba el aumento del hambre en la Argentina. Como preludio de los cónclaves por venir ayer se concretó la teleconferencia entre la “mesa chica” de la CGT y el Foro de Convergencia Empresarial que este diario adelantó en exclusiva la semana pasada. Por casi una hora Héctor Daer, Antonio Caló (metalúrgicos, UOM), Gerardo Martínez (albañiles, Uocra), José Luis Lingeri (Obras Sanitarias) y Andrés Rodríguez (estatales, UPCN) debatieron sobre el contexto económico de emergencia planteado por la cuarentena con directivos de la Sociedad Rural, la Asociación de Bancos de Argentina (ABA), el Instituto para el Desarrollo Empresarial Argentino (IDEA, organizadora de un coloquio anual) y de ACDE, entre otros.

La central obrera busca, además de aceitar los contactos con sectores patronales, convencer al Gobierno de anticipar el llamado a un acuerdo económico y social como el que prometió poner en marcha Alberto Fernández durante la campaña electoral y cuyo propósito sería el de establecer una estratégica de política económica, en este caso bajo el prisma de la pandemia del coronavirus. Hoy el jefe de Estado cerrará junto a Daer un encuentro virtual convocado por ACDE.

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