Una embajada repleta de empresarios, banqueros y periodistas, un auditorio muy inquieto con algunas medidas y actitudes del gobierno pese a que todos estaban allí para presenciar la condecoración de un funcionario. Otra fiesta, ésta para despedir el año. A pesar de que el anfitrión no es precisamente amigo del gobierno, hubo presencias a las que una posible ira oficial no arredró. Allí también hubo cuatro novedades sobre un balneario preferido por el anfitrión y sus invitados. Un percance de salud de una senadora asustó a su entorno (se recuperó rápido); su esposo, en tanto, dice que «ya no tengo nada que decir» respecto de la política, en virtud de los enormes errores que (según él mismo) cometió en dos ocasiones. Veamos.
Luis Betnaza (Techint)
y Oscar Vicente
(Petrobras); Mariano
Grondona y Luis
Corsiglia; Arnaldo
Bocco, Aníbal Jozami y
Eduardo Hecker
(presidente del Banco
Ciudad). Todos ellos y
varios, centenares más
y reunidos en la
embajada de Brasil por
la condecoración a
Martín Redrado.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.