Caracas (Reuters) -Venezuela mantiene un plan para recomprar deuda pública externa como una estrategia para reducir los costos de los pasivos en el exterior, según dijo una fuente gubernamental en momentos en que el país estrena un nuevo jefe en el Ministerio de Finanzas.
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La fuente dijo que la operación, por un monto que aún se estudia, está a la espera de la aprobación del presidente Hugo Chávez y del Parlamento.
«Esa recompra va tal y como se ha anunciado; lo que falta es que la firme el presidente y la apruebe la Asamblea. Ha sido demorada por este cambio de ministro», dijo ayer la fuente.
La operación financiera era esperada desde inicios de este mes y desde el gobierno estiman que la recompra será por unos u$s 1.500 millones.
Por su parte, el nuevo ministro de Finanzas, Alí Rodríguez, dijo ayer al asumir su cargo que no habrá cambios significativos en la política que rige la economía del país petrolero.
«No hay cambios de gran significación más que, por el momento, sustituir a un querido compañero por otro tal vez no tan querido», dijo Rodríguez.
A finales de mayo, la noticia de la recompra generó un rally en la cotización de los bonos del país, incluyendo los de la estatal petrolera PDVSA emitidos en 2007, especialmente los instrumentos con alto rendimiento, señalados por analistas como el posible objetivo de la operación.
Fuentes gubernamentales han dicho que unos u$s 600 millones para ejecutar la recompra provienen de la prima generada por la emisión combinada de bonos 2023-2028 que se hizo en abril por u$s 4.000 millones, que el gobierno dijo que usaría para financiar pagos de deuda y hacer recompras.
Mientras tanto, Venezuela recompró en 2006 unos u$s 3.900 millones en bonos Brady 2020 y pagó anticipadamente unos u$s 700 millones en préstamos de organismos bilaterales y multilaterales.
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