1 de agosto 2002 - 00:00

Chile perdió ya 70% de lo que invirtió en el Uruguay

Santiago de Chile - El presidente chileno, Ricardo Lagos, aseguró ayer que su país está preparado para enfrentar eventuales turbulencias financieras externas, al comentar la crisis bancaria que afecta a Uruguay.

Chile «está preparado para enfrentar turbulencias regionales, gracias a una economía ordenada y a las diferencias que tiene respecto de otros países de la región», subrayó el mandatario en declaraciones a los periodistas.

El gobernante señaló además que el pasado jueves conversó con el presidente uruguayo, Jorge Batlle, y coincidió con él en que la situación regional «iba a ser compleja, pero que Chile tiene una situación muy sólida».

• Solidez

El presidente del Banco Central de Chile, Carlos Massad, coincidió con el presidente Ricardo Lagos y descartó que la economía chilena sufra algún tipo de contagio ante la inestabilidad que afecta a Uruguay.

«En América latina, de acuerdo a análisis de agencias externas independientes, Chile presenta el sector bancario más sólido de toda la región, solidez que es comparable a la de muchos países emergentes», resaltó por su parte el economista del instituto emisor Esteban Jadresic.

El año pasado, las Administradoras chilenas de Fondos de Pensiones invirtieron alrededor de 270 millones de dólares en Uruguay, capital que, según algunos analistas locales, se ha depreciado 70% entre enero y junio de este año.

• Exportaciones

Actualmente, la inversión chilena en este país alcanza a 366 millones de dólares, de los cuales 267 millones son bonos. Durante los primeros cinco meses de este año, las exportaciones chilenas hacia Uruguay llegaron a 20,1 millones de dólares, mientras las importaciones desde ese país a Chile alcanzaron a 17,1 millones de dólares.

Ayer el peso chileno experimentó otra fuerte caída frente al dólar al cerrar en 707,80 pesos. El precio de la divisa estadounidense se incrementó 1,25%, en comparación con el valor del martes que fue de 699 pesos.

Por otra parte el FMI dijo ayer que la economía chilena crecerá este año a un ritmo más débil del previsto inicialmente, debido a las turbulencias financieras regionales que afectarán su recuperación.

En un reporte anual sobre la economía chilena, el FMI recortó su proyección de crecimiento del país para 2002 a 2,6% desde 3% inicial, con una inflación que se mantendría dentro de la banda prevista por las autoridades de entre 2% y 4%.

«Estas proyecciones suponen que la demanda interna se fortalecerá en un plazo relativamente breve, gracias a la adopción de una política monetaria expansiva y al impulso de un mayor gasto en inversiones de empresas públicas», dijo el FMI.

Pese a la alicaída economía argentina, las dificultades bancarias en Uruguay y la desconfianza de los mercados por las elecciones presidenciales de octubre en Brasil, Chile debiera soportar bien la tormenta.

«Los objetivos que se han fijado las autoridades para este año, de fomentar la recuperación de la demanda interna y lograr un crecimiento moderado del producto, son apropiados en vista del aún alto desempleo y la brecha entre el producto efectivo y potencial», dijo el informe.

Dejá tu comentario

Te puede interesar