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17 de marzo 2006 - 00:00

Chirac llamó a dialogar con estudiantes y sindicatos

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El presidente francés, Jacques Chirac, dijo ayer que confía en la apertura "lo antes posible" de un diálogo sobre el proyecto de ley que introduce el "contrato de primer empleo".
Paris (ANSA) - El presidente francés, Jacques Chirac, dijo ayer que confía en la apertura "lo antes posible" de un diálogo sobre el proyecto de ley que introduce el "contrato de primer empleo", rechazado por estudiantes que realizan protestas en varias ciudades del país porque facilita condiciones para despedir trabajadores.

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El presidente subrayó que el gobierno está "dispuesto y listo para dialogar", en tanto los opositores a la norma volverán a salir las calles hoy.

En París, en tanto, fueron interrogados ayer los 187 jóvenes detenidos tras los enfrentamientos del jueves en el Barrio Latino, ocurridos tras las manifestaciones de protesta en la ciudad.

El ministro del Interior, Nicolas Sarkozy, quien el jueves por la noche recorrió algunas comisarías mientras se producían los enfrentamientos en el Barrio Latino, dijo que la responsabilidad por lo ocurrido es de militantes "de la extrema derecha y de la extrema izquierda", y de "vándalos de barrio".

Sarkozy ordenó a las fuerzas de seguridad que sean "lo más suaves posible con los verdaderos manifestantes, y lo más severos posible con los verdaderos delincuentes".
Por su parte, el prefecto de París, Pierre Mutz, recordó que los grupos que siembran violencia, llamados "casseurs" (rompedores), son "delincuentes muy violentos que forman parte de movimientos radicales, autónomos o anárquicos que se la toman con los policías y quieren que las manifestaciones degeneren".

En las manifestaciones del jueves fueron detenidas más de 300 personas en todo el país, y decenas de policías resultaron heridos.

La violencia que estalló de improviso en la capital tomó en parte por sorpresa a los policías y guardias de gendarmería, que recibieron pedradas y botellas molotov.

Chirac pidió ayer, por tercera vez consecutiva, abrir el diálogo "lo antes posible", ya que se preparan nuevas manifestaciones de protesta contra la ley.

Se trata de un proyecto polémico porque -según opositores- sólo aumentará la precariedad de las condiciones laborales.

En cambio, los defensores del proyecto subrayan que se trata de un "trampolín" de lanzamiento al mundo del trabajo.

Chirac lanzó un mensaje de alarma durante una ceremonia en el Eliseo.

"La actualidad se impone", subrayó el presidente, quien dice defender la "prudencia" cuando se trata de enfrentar a los jóvenes que protestan en las calles.

En ese marco, el primer ministro, Dominique de Villepin, está en el centro de la escena, ya que está bajo su órbita tanto lo que ocurre en las calles con las protestas como las posiciones que están elaborando los partidos de mayoría y los ministros representativos del gabinete en torno de la norma.

"Los estudiantes deben tener la libertad de estudiar", dijo ayer el premier, al referirse a la toma de las universidades por parte de alumnos que se oponen al "contrato de primer empleo".

"Queremos que los estudiantes puedan preparar serenamente sus exámenes", dijo de Villepin, poco antes de reunirse con los rectores de las universidades tomadas.

Sobre 84 universidades francesas, 49 se sumaron a la protesta, según el Ministerio de Educación.

Pero según la Unión Nacional de los Estudiantes de Francia, principal sindicato estudiantil, son 67 las universidades que resisten el proyecto y permanecen bloqueadas.

Muchos representantes académicos ya se pronunciaron por el retiro del proyecto resistido por los estudiantes, pero la cuestión no se podrá tratar hasta que los sindicatos no se sienten a negociar.

Para hoy está prevista la tercera manifestación de esta semana.

Tanto la oposición como los estudiantes intentarán hacer sentir al gobierno toda su fuerza con el propósito de frenar la ley, que puede afectar a 1,5 millones de personas.

La posibilidad de romper el contrato laboral sin justa causa en los primeros dos años de relación de dependencia es uno de los puntos más resistidos de la norma.

Esta ley "abre la puerta para todos los abusos" y significa un trato "humillante" para los jóvenes, afirman los opositores al proyecto.

Además, la norma prevé que el empleador pueda proponer, una vez transcurridos los dos años, contratos sucesivos del mismo tipo, hasta que el empleado cumpla 26 años.

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