Ya están por culminar las negociaciones salariales de los principales gremios, sin dudas, uno de los acontecimientos económicos más trascendentes del año. Restan seis por acordar (el más importante, el de los ferroviarios), y en todos los casos, será por más de 20% de aumento. Comienza ahora el clásico ciclo de los 80, en el que a una suba salarial seguía un aumento de precios por lo menos similar que, a su vez, desataba otra negociación por sueldos. Lo paradójico es que, tras la reciente intervención al INDEC, los aumentos que se otorgan más que duplican la inflación oficial. Así, de nada sirvió la manipulación de datos, ya que ni los sindicatos ni el público creen en la estadística oficial.
El gobierno enfrentará desde hoy el último tramode las negociaciones por aumentos salariales para este año, que hasta ahora han sido las más problemáticas de la gestión Kirchner. Los próximos sindicatos en culminar las discusiones serán los gastronómicos, telefónicos, subtes, ferrocarriles, neumáticos y los mercantiles; y según los datos que se manejan en el Ministerio de Trabajo que conduce Carlos Tomada, sólo estos últimos están cerca de cerrar sus incrementos bajo la fórmula pactada entre Néstor Kirchner y Hugo Moyano. Esto es, un alza nominal de 16,5%, que con los «extras» no remunerativos se eleva un poco más allá de 20%. El resto, toma ese porcentaje como piso, y exige incrementos por encima de 25%. Párrafo aparte merecen los telefónicos, que aceptarían el alza de 16,5%, pero si las empresas aceptan reducir la jornada laboral en media hora.
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Según la orden a Trabajo, emanada de Presidencia, antes que finalice la próxima semana, Tomada deberá cerrar al menos el 50% de estas paritarias, y permitirle así a Kirchner celebrar un nuevo acto gremial dentro de la Casa de Gobierno.
Seguramente ello ocurrirá con los mercantiles de Armando Cavalieri, que, con ánimo conciliador con la CGT oficial de Moyano, aceptarían las pautas generales del acuerdo entre el Presidente y el camionero. Pero en este caso, al igual que en el resto de los sindicatos, se les exigirá a los empresarios (que como nunca han quedado fuera de las negociaciones serias), que acepten un plus de 2% por cada año de trabajo. Esto implica, como mínimo y según el promedio del sector, unos 4 puntos porcentuales más de incremento, lo que lleva la cifra por encima de 20%. Además, en el caso de los mercantiles se estudia un pago no remunerativo de entre $ 100 y $ 200 mensuales, sistema similar al que aplicaron los camioneros de Moyano.
Posible paro
Los telefónicos de FOETRA consideran las negociaciones estancadas, y si no hay resultados positivos en las próximas horas amenazan con realizar un paro y movilización el viernes. FOETRA reclama un incremento de 25% y que se respete el acuerdo firmado en 2005, por el cual los trabajadores telefónicos debían reducir media hora de trabajo en 2006 y otros 30 minutos en 2007. Las compañías Telefónica y Telecom aseguran que esta rebaja es imposible, ya que la productividad del sector bajó. Además, las empresas ofrecen un alza salarial de 10%, si ese tratado se aplica.
También se encuentran estancadas las negociaciones de las empresas ferroviarias con el gremio de los conductores de trenes de La Fraternidad. Además el viernes termina la última prórroga de la conciliación obligatoria que dictó Trabajo, por lo que el gremio estaría en condiciones de convocar a un paro. La Fraternidad pide un aumento de 20% y también la recategorización de los empleados, la reducción de la jornada laboral y la implementación de cursos de perfeccionamiento.
En la misma situación están los trabajadores de los subtes que exigen una mejora de 25%, y el mismo esquema de recategorización. En estos casos, las empresas involucradas lo que esperan es una respuesta desde el sector público, concretamente desde el Ministerio de Planificación de Julio De Vido, por el cual se explique de cuánto será el incremento de los subsidios que el gobierno destinará para el sector, y a partir de allí medir el aumento salarial posible. La otra decisión sería incrementar las tarifas, algo que el gobierno no aceptará.
Otro sector que negociará desde hoy en el Ministerio de Trabajo es el de neumáticos. En este caso, y como se trata de un sindicato que adhiere a la CTA, el pacto entre Kirchner y Moyano ni siquiera es considerado. El gremio reclama un incremento de 38%, mientras que las empresas Fate, Bridgestone y Pirelli ofrecen 8%. También esta semana culmina la conciliación obligatoria, con lo que este gremio podría anunciar un paro de actividades u otras medidas de fuerza en los próximos días.
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