El gobierno envió ayer al Congreso un proyecto de ley para eliminar la exención del Impuesto a la Transferencia de los Combustibles en la región patagónica y gravar la venta de naftas súper y común en la zona con una tasa diferencial de 18 centavos por litro. Una hora después de haber ingresado el proyecto medio Congreso ardía en contra del Ejecutivo, en especial los diputados y senadores de las provincias del sur, liderados en la crítica por Cristina Kirchner. Al mismo tiempo, el gobierno negó ayer que planee aumentar el impuesto a las naftas, para lograr un ingreso extraordinario por 1.000 millones de pesos. «De ninguna manera se está pensando en un aumento de ese tipo», dijo el jefe de Gabinete, Alfredo Atanasof.
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El funcionario salió así al cruce de una versión publicada ayer en un matutino según la cual el Ministerio de Economía estudia un aumento de 48% en el Impuesto a la Transferencia de los Combustibles para las naftas, llevándolo de 0,43 de peso en la actualidad a 0,64 de peso.
Según el jefe de Gabinete, «hubo acuerdo con las refinerías y empresas petroleras y se establecieron algunas pautas de funcionamiento» del sector, luego de que como consecuencia de la devaluación, el gasoil aumentó más de 70% y las naftas más de 50%. Un incremento del ITC de 48% llevaría el litro de nafta súper a 1,70 peso, cuando en la actualidad se comercializa a poco menos de 1,50. Las empresas petroleras también afirmaron desconocer que exista un proyecto de Economía para aumentar el ITC a las naftas, y destacaron que ni siquiera habían sido consultadas informalmente sobre el hipotético proyecto.
El proyecto enviado ayer por Duhalde al Congreso elimina la exención del ITC para las naftas patagónicas que rige desde hace años. En su lugar establece gravar las naftas súper y común con una alícuota más baja que la que se paga en el resto del país, 43 centavos para todas las naftas, aplicando un impuesto de 18 centavos por litro.
«En el marco del actual contexto de estrechez financiera del sector público, existen razones de orden presupuestario que hacen necesario, a fin de propender a la obtención del equilibrio fiscal, eliminar la aludida norma exentiva», dicen los fundamentos del proyecto.
La iniciativa recibió un rápido rechazo de la totalidad del bloque justicialista del Senado y, como era de esperar, de un conjunto de diputados del justicialismo y del radicalismo del sur del país, quienes reclamaron la discusión de una política fiscal «congruente». • Conflictos
Los diputados patagónicos le enviaron anoche una nota a Eduardo Camaño, explicando que la pretendida medida no solucionará la estrechez financiera y sí en cambio «agravará la situación real de una población que se ha visto seriamente castigada por el proceso privatizador que prometió generar bienestar y sólo ha dejado desocupación y conflictos sociales. Una política seria no improvisa castigando a un sector de la población con el solo objeto de aumentar los ingresos públicos que no consigue incrementar de otra forma», dijeron.
Para los senadores del PJ, que también mataron la idea anoche, «la propuesta de eliminar el beneficio al sur del paralelo 42 perjudica el armónico desarrollo de la Patagonia y a los argentinos que habitan en ella.